lunes, septiembre 16, 2019
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Las noticias, comentarios acerca del comportamiento del Presidente Martín
Vizcarra referidos a su honestidad y corrupción, llenan el quehacer nacional; a
través de los pocos medios de comunicación que no son palaciegos y en las redes
sociales, que cada día van tomando más importancia a falta de una prensa
independiente, objetiva y no comprada, que denuncian destapes de conductas
poco santas y que ponen al mandatario entre la espada y la pared.
Así, se viene recordando a la población de su actitud poco transparente al iniciar el
gobierno de Peruanos por el Kambio, en el caso Chinchero, donde como ministro
de Transportes chantajeó al Contralor General de la República de ese entonces
Alarcón, para que no observara la adenda que era lesiva para los intereses
patrios, y pudiera beneficiar a la empresa Kuntur en la construcción del aeropuerto
cusqueño.
También se le está pidiendo explicaciones acerca de su cercanía con la empresa
Graña y Montero (G y M) con quien se asoció formando el Consorcio Ilo y sobre
sus relaciones tan directas con la misma constructora de quien fue “apoderado”.
Un problema cuando G y M se encuentra totalmente involucrada en el caso Lava
Jato el escándalo más grande de corrupción en la historia del país, y junto a esto
el papel que jugó su empresa particular C y M Vizcarra S.A.C., al dar servicios al
Consorcio Conirsa, la misma que estaba conformada por Odebrecht con un 74%
de acciones, con G y M, JJ Camet, ICCGSA y otros, que prestaron servicios en la
construcción de una obra sobrevalorada y donde se asevera existieron muchos
sobornos.
Se incrementan las dudas sobre la honestidad de Vizcarra, cuando existiendo
todos estos temas comprometedores, el Presidente continúa otorgando obras a
miembros del “Club de la Construcción” como G y M que le ha recibido obras para
Mantenimiento Vial en carreteras de Moquegua por un período de 3 años , que
terminarán en el 2021. De igual modo se ha otorgado el “movimiento de tierras”
del futuro aeropuerto de Chinchero a la empresa ALTESA, también miembro de
este “ Club” quienes se encuentran comprendidos en estas investigaciones por
sobornos a gran escala y con pruebas que los comprometen hasta el cuello.
Sin embargo, Martín Vizcarra, no ha salido a enfrentar estas denuncias graves y
cuando en algún momento fue preguntado por una periodista en una conferencia
de prensa, en lugar de contestar de manera enfática y contundente, entró en
tartamudeos y nerviosismo que hicieron evidente que no tenía argumentos para
negar las inquietudes del periodismo y más bien, surgieron aún más las dudas

sobre su inocencia. En todos estos temas, no ha sido el gobernante quien haya
sincerado sus relaciones con estas empresas y trabajos realizados, sino que poco
a poco se vienen descubriendo lazos muy comprometedores, a los cuales no
puede desvirtuar.
Aparte de todo lo mencionado, hace un poco más de 15 días, apareció todo un
escándalo cuando quedó al descubierto por parte de un aspirante a colaborador
eficaz, quien ha revelado ante la fiscalía, que el Partido Peruanos por el Kambio,
había recibido el aporte de 100 mil dólares por parte de la empresa Construcción y
Administración S.A. (CASA), para la campaña electoral en segunda vuelta de las
elecciones presidenciales y que fueron recepcionados en una reunión donde se
encontraba presente el mismísimo Martín Vizcarra, quien ostentaba el cargo de
Jefe de Campaña y por tanto el responsable de ver todos los aspectos que
presupone una campaña. Hecho que ha sido desmentido de manera timorata y
con el apoyo de la prensa “mermelera, palaciega” y en complicidad, guarda un
silencio sepulcral sobre estos temas y más bien levanta “cortinas de humo”, para
distraer a la opinión pública.
Este tema no ha quedado allí y se ha detectado que siendo Vizcarra titular del
Ministerio de Transportes (agosto 2016 – marzo 2017), la empresa CASA recibió
12 contratos por un monto de 907 millones, cuatrocientos veintiocho mil,
cuatrocientos trece soles con 39 centavos (s/. 907, 428, 413.39); monto total que
ha sido discriminado por obras individualmente y coinciden con los datos oficiales;
por rehabilitación, conservación de carreteras y rehabilitación y construcción de
puentes.
A pesar que CASA es una de las empresas del “Club de la Construcción” y
aportante de los 100 mil dólares, sigue contratando con el Estado y cuando Bruno
Giuffra ingresó como ministro de Transportes, entregó “a dedo” la obra “Servicio
de Reciclado y recapeo de la carretera Sullana-desvío Talara, desvío Catacaos-
Óvalo Bayóvar y desvío Catacaos- Piura”, por un monto de 881.1 millones de
soles. Asimismo siendo Presidente de la República Vizcarra, otorgó al Consorcio
Naranjillo, integrado por CASA y la constructora Hidalgo e Hidalgo; la obra
“Construcción de la carretera Calemar – Abra El Naranjillo”, de 72 kms. que unirá
las regiones de La Libertad con San Martín, por un monto de 155.2 millones de
soles.
Para no dejar “a medias” el actuar ya develado de Martín Vizcarra, debo hacerles
conocer, lo que un programa dominical informó el 24 de febrero y, que el mismo
mandatario debió darnos a conocer y no guardarlo como un secreto; es que
siendo ministro de Transportes, la firma OBRAINSA del “Club de los
Constructores”, ganó contratos por más de 500 millones de soles, con 12
licitaciones relacionadas a la construcción de 207 kms. de carreteras y nada
menos que 57 puentes.¿ Cuánto más estará guardado que no conocemos?

Esto mencionado guarda estrecha relación con lo acontecido en el pasado,
cuando C y M Vizcarra SAC, la empresa del Presidente formó el Consorcio Colca,
junto a la compañía OBRAINSA y otros para la construcción de la “Represa de
Pillones” en Arequipa. Dicho Consorcio obtuvo en el año 2003, la buena pro de la
empresa estatal Egasa por más de 14.5 millones de dólares americanos, para la
puesta en marcha la mencionada presa arequipeña, que terminó costando más de
22 millones de dólares ¿Acaso producto de los adicionales de obra u otra
artimaña?.
En esta semblanza que he descrito está presente Martín Vizcarra: el contratista y
empresario, el jefe de campaña de un partido, el socio de empresas investigadas
por corrupción, el apoderado de una empresa corrupta, el ex ministro de
Transportes que asigna obras a sus socios y al Presidente de la República que
continúa beneficiando a los miembros del “Club de la Construcción”, a quienes nos
comentó que les dijo cuándo trata de explicarnos que combatió a este Club: “Yo
rompí esa metodología usada de que se sobrevaloren las obras y denuncié este
hecho”, pero nunca les dijo colega ingeniero civil: “No sobrevaloren , no sorteen ni
repartan las obras y menos usen del soborno para comprar adjudicaciones de
proyectos ni corrompan a funcionarios, que estarán asesinando la moral de un
país”. Eso le faltó decir y, está a tiempo de contar toda la verdad a los ciudadanos
y asumir las responsabilidades que le corresponda, con hidalguía, valentía Señor
Presidente, que no se puede ser juez y parte; ni tampoco se puede “servir a dos
señores”. Usted sólo puede servir a la Patria.
(*) Exalcalde de Cajamarca, Expresidente Regional, Excongresista de la
República.

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