lunes, septiembre 16, 2019
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Francisco Arroyo Cobián (*)
LAS BAMBAS: UNA ROCA EN EL ZAPATO

Considerado como el yacimiento cuprífero más grande del mundo, Las Bambas se
ha convertido en un gran problema, que no compromete tan sólo al corredor
minero Apurímac – Cusco – Arequipa, sino a todo el Perú, pues la economía
nacional se basa en un considerable porcentaje que la producción de cobre aporta
al PBI, que sirve actualmente para el desarrollo social y productivo del país, y que
la proyección al futuro representa llegar a obtener el primer lugar en la producción
mundial, y por ende ver en las arcas fiscales miles de millones de dólares
encaminados al desarrollo nacional con excelentes perspectivas.
El bloqueo de un tramo de la vía que une Las Bambas en Apurímac con el puerto
de Matarani en Arequipa, es el gran problema para que el mineral explotado
pueda ser transportado sin ninguna restricción, más las comunidades que tienen
demandas no satisfechas han procedido al cierre, hecho que debió evitarse
cuando recién se inició el conflicto social, pero fue mayor la desidia del gobierno,
permitiendo se acentúen las contradicciones y con esto se camine por “camino
pantanoso”, sin vislumbrarse una solución; y eso sucede cuando no se tiene
noción lo que es gobernar y conocimiento, y que en estos casos “no se puede
permitir que aparezca un incendio mayúsculo para recién tratar de apagarlo”.
El recorrido del tramo total posee aproximadamente 500 kilómetros y la comunidad
de Fuerabamba se ubica en Challhuahuacho (Apúrímac) y fue reubicada a dos
kilómetros de allí en el 2011 y que anteriormente se asentaba sobre el terreno de
la mina Las Bambas, todo esto en común acuerdo. A 130 Kilómetros se encuentra
el Fundo Yavi Yavi donde ha surgido el problema por el paso de vehículos en una
longitud de 12 kilómetros de carretera, y cuyos pobladores exigieron en un primer
momento a la mina la suma de 500 millones de soles con el asesoramiento de los
abogados Chávez Sotelo, bajo amenaza de bloqueos. Cabe señalar que este
tramo se ubica en Colquemarca, Cusco.
El tema es claro: Todos los comuneros desean obtener dinero por el paso de los
vehículos de la minera y beneficiarse como lo hizo Fuerabamba, que cuenta con
una ciudad moderna que incluye casas de primera, con pistas y veredas, energía
eléctrica, casa cuna, colegio con niveles de inicial. Primaria y secundaria y hasta
tres iglesias para católicos, israelitas y adventistas. Cada familia recibió
adicionalmente una suma pecuniaria importante y la empresa minera Las Bambas
aportó 1, 200 millones de soles para desarrollo sostenible. El Fondo Social Las
Bambas ha otorgado 210 millones para ser invertidos en saneamiento básico,
educación, salud y desarrollo agropecuario.

Pero saben también que no podrán más que exigir el pago por servidumbre por el
paso de sus territorios, pues ellos no cedieron terrenos a cambio de la reubicación,
por lo que tienen legítima razón; mas los abogados Chávez y Sotelo desde el
2015, vieron la oportunidad de enriquecerse y cual zopilotes y azuzadores fueron
levantando a diversas comunidades como Pumamarca, Allahua, Quehira y
Choqueca Antio, llegando al extremo de demandar por un peaje de 5 mil dólares
por cada camión que use la vía. Ante la negativa demandaron por 155 millones de
dólares, promoviendo desórdenes que dieron como resultado un muerto.
Es luego de este evento que aparece el Ministro de Transportes de ese entonces
Martín Vizcarra, hoy Presidente de la República como representante del gobierno
y en su característica populista ofertó en la negociación del 2016, la suma de 32
millones de soles que el Estado tuvo que desembolsar y ofreció para el futuro la
pavimentación de la carretera, 2,500 millones de soles y trabajo para todos. Este
es el inicio donde el gobierno tuvo que involucrarse en el tema y dar solución
definitiva y no esperar que a través del tiempo, estos abogados mafiosos fueran
ganando a nuevas comunidades a la protesta, donde siendo la vía de 500
kilómetros vieron “ caldo de cultivo” para sus pretensiones mercantilistas.
Hoy “la pradera arde” y todo se va complicando, cuando el Ministro de Energía y
Minas Francisco Ismodes no posee cualidades para negociar, cuando el gobierno
ha demostrado debilidad para imponer el imperio de la ley, cuando el gobierno
luego de la captura del dirigente Gregorio Rojas y sus asesores Frank y Jorge
Chávez Sotelo, tiembla y se pone de rodillas al exigirle la comunidad su liberación
caso contrario no habrá diálogo; cuando el Presidente del Consejo de Ministros
Salvador del Solar declara que no existe una protesta contra el Estado o contra la
minería, sino que es “un problema económico entre una comunidad y una
empresa que está afectando una vía pública de carácter nacional”, cuando
Salvador del Solar se coloca posteriormente como negociador y mientras tanto, el
Ministro de Transportes Edmer Trujillo al mismo tiempo, ofrece 350 millones de
soles como pago para el pago de la servidumbre de vía.
Es allí que entendemos que el país no posee interlocutor válido, que todo camina
a la deriva y que poseemos un Poder Ejecutivo incapaz de solucionar problemas y
más bien que es muy capaz en crearlos. Es allí que entendemos que el gobierno
no posee “una piedra en el zapato, sino más bien tiene una roca” y que
lamentablemente nos arrastra a todo el país, en un problema que puede traernos
muy graves problemas económicos, sociales y de conflictos que pueden
extenderse a lo largo y ancho del país, al percatarnos que estamos ante un
gobierno de mucha debilidad y de carácter poco satisfactorio.
(*) Exalcalde de Cajamarca, Expresidente Regional, Excongresista de la
República.

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