5 MITOS Y VERDADES DEL INFARTO CARDÍACO

5 MITOS Y VERDADES DEL INFARTO CARDÍACO

La OMS proyecta que al 2030 más de 23,6 millones de personas morirán por una enfermedad cardiovascular. Evento peligroso ocurre principalmente en personas adultas o con factores de riesgo cardiovascular como la diabetes, antecedentes familiares por trastornos cardíacos, hipertensión arterial u obesidad entre otros.

El Infarto de Miocardio Agudo (IMA) o ataque al corazón, es la primera causa de muerte en el mundo y la tercera en nuestro país. Esta enfermedad se caracteriza por presentar al inicio un dolor intenso en el pecho (a este dolor se lo conoce como angina), producida por el deterioro de una placa de grasa acumulada en las paredes de las arterias del corazón (placa aterosclerótica), y causa la formación súbita de un coagulo dentro de la misma arteria que reduce el riego sanguíneo a una parte del músculo cardiaco, ocasionando dicha falta de  oxígeno, un daño que si no se resuelve en menos de 3 horas puede llegar a ser mortal.

Este evento peligroso ocurre principalmente en personas adultas o con factores de riesgo cardiovascular como la diabetes, antecedentes familiares por trastornos cardíacos, hipertensión arterial u obesidad entre otros. Sin embargo, también puede presentarse en personas menores de 40 años.

“Este paciente joven con factores de riesgo cardiovasculares tiende a no controlar su salud por que tiene la creencia que si edad lo protegerá y por ello es más susceptible”, explica el Dr. Marco López, médico internista y cardiólogo intervencionista del hospital Sabogal de EsSalud.

Los problemas del corazón pueden relacionarse con la calidad de vida de las personas. Los buenos o malos hábitos son los que marcan la diferencia. Es por ello que el especialista nos aclara algunos mitos y verdades para no tener una idea equivocada de esta patología.

1-. Los problemas del corazón no afectan a los jóvenes.

Falso. Aunque los riesgos aumentan con la edad. Los jóvenes actualmente tienen malos hábitos en la alimentación, llevan una vida sedentaria, realizan poco ejercicio físico, por lo cual pueden desarrollar problemas cardíacos a edad temprana. Las drogas utilizadas por los jóvenes también conducen a infartos. Un buen hábito de salud es un proceso que toma tiempo, especialmente en llevar una vida activa, una dieta equilibrada y sana. Ambos básicos para la salud del corazón.

2.- El estrés aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Cierto. El estrés ya es considerado como un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Una persona estresada puede beber más, comer de más o comenzar a fumar para aliviar la tensión. El estrés también aumenta la presión arterial, por lo cual se recomienda aprender a manejarlo con técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, y así reducir el riesgo de problemas para la salud.

3.- Las enfermedades cardiovasculares no son hereditarias.

Falso. Si se puede tener una predisposición genética, adicionalmente, estas personas deben esforzarse por controlar los factores de riesgo como la dieta, el fumar, mantener un colesterol bajo control, hacer ejercicios y visitar al especialista regularmente para los chequeos necesarios.

4.- Un fuerte dolor en el pecho, puede ser un infarto.

Cierto. La opresión torácica es el principal síntoma del infarto al corazón. Este dolor intenso en el pecho de inicio súbito puede acompañarse de falta de aire, ansiedad y sudoración excesiva o irradiarse hacia los brazos, todo ello es un signo de alarma para buscar una atención médica urgente y más aún en personas con factores de riesgo cardiovascular. 

5.- Las mujeres no se ven afectadas por las enfermedades cardiovasculares tanto como los hombres.

Falso. La enfermedad cardiaca afecta tanto al hombre como a la mujer por igual. Sin embargo, las mujeres con más frecuencia que los hombres, pueden presentar síntomas más sutiles y menos reconocibles, como un dolor en el abdomen, dolor en la mandíbula o en la espalda, náuseas y respiración entrecortada. Por otro lado, el desconocimiento de los factores de riesgo después de los 45 años de edad, hacen que las mujeres lleguen a un diagnóstico tardío.

“Contribuir al cuidado de nuestra salud cardiovascular depende de nosotros mismos, se requiere una actitud positiva y un compromiso personal para mantener nuestro bienestar general además de siempre acudir a controles médicos”, expresa el especialista.

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