APORTE JURÍDICO

M.Cs. Johny Marino Diaz Sosa

EL ABORTO TERAPEUTICO COMO UNICO SUPUESTO DE INTERRUPUPCION LEGAL DEL EMBARAZO EN EL PERU

     Un aborto es la interrupción prematura del embarazo, antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. El aborto puede producirse de forma espontánea (aborto natural) provocada. La interrupción voluntaria del embarazo es un procedimiento médico que se lleva a cabo para detener el embarazo. Se realiza cuando la mujer decide que no quiere o está preparada para tener un hijo, o bien si el equipo médico considera que es necesario para proteger su salud.

Las normas penales para regular esta práctica son diferentes en cada país y tienen en cuenta diferentes supuestos. Algunos países permiten el aborto libre, sin restricción alguna, generalmente hasta la semana 12 de gestación. En otros países, el aborto solo está permitido si existe un riesgo para la salud de la madre como es el caso del Perú y en otros se permite el aborto incluso cuando existe una malformación fetal grave o bien si es producto de una violación, supuestos que no están permitidos en nuestro país, en donde se sancionan penalmente a quien provoca el aborto en estos dos últimos supuestos.

Los partidarios del aborto libre afirman que la mujer tiene derecho a decidir sobre su maternidad y su cuerpo. Por eso es una de las principales reivindicaciones de la lucha feminista, quienes consideran que las mujeres no serán libres mientras no tengan dominio sobre sus cuerpos, por ello, para ellas, el aborto es el “núcleo estratégico” de la lucha feminista. Las organizaciones abortistas señalan que también se trata de una cuestión de salud pública, sobre todo en regiones con altos índices de pobreza. En estos países, el aborto suele producirse en la clandestinidad y sin las garantías mínimas para salvaguardar la vida de la gestante, poniendo en riesgo su vida. También es una forma de prevenir las consecuencias de los embarazos de menores, que tienen efectos sobre la salud física y mental de las niñas y adolescentes. Convertirse en madres a una edad tan temprana puede perjudicar su futuro porque muchas se ven obligadas a abandonar los estudios y eso las empuja a la pobreza. Además, consideran que durante las primeras semanas del embarazo el embrión o feto no está lo suficientemente desarrollado para equipararlo a una persona. (el embrión es la etapa inicial del desarrollo y pasa a ser un feto a partir de la octava semana).

Los argumentos antiabortistas tienen una base religiosa, considerando que todas las vidas son sagradas y deben ser protegidas. Los antiabortistas defienden que el embrión o feto es una vida humana y priorizan su derecho a nacer antes que el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y su maternidad. Por ese motivo reclaman leyes más estrictas y apoyan la prohibición del aborto libre, que permite a las mujeres de algunos países abortar durante las primeras semanas del embarazo sin necesidad de aportar ningún motivo médico. Para el movimiento “provida”, solo estaría permitido abortar si el embarazo supusiera un riesgo de muerte para la madre, pero no en caso de malformación o enfermedad del futuro bebé, ni tampoco en caso de violación, según se encuentra regulado en el Código Penal nacional, en sus artículos 119° y 120°, respectivamente.

El día 30 de diciembre del 2020, tras más de 12 horas de debate, con 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención, el Senado de Argentina aprobó la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Bajo la consigna “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para decidir”, miles de mujeres de todas las edades, con el pañuelo verde, festejaron en las afueras del Congreso al conocer los resultados. Esta iniciativa permite a las mujeres y cuerpos gestantes acceder a un aborto seguro y gratuito hasta la semana 14 de gestación. Así mismo, se dispuso que dentro de un plazo máximo de 10 días entre la solicitud de abortar y la realización, así como permite la objeción de conciencia a los médicos y profesionales de la salud que se nieguen a realizar el aborto. Hasta ese entonces, solo se podía ejercer ese derecho cuando el embarazo era producto de una violación o cuando la vida de la madre corría peligro, según el Código Penal de 1921. De esa manera, Argentina se suma a países de Latinoamérica como Uruguay, Cuba, Guyana Francesa y Puerto Rico, en donde han legalizado el aborto plenamente.

Como lo tenemos expuesto, en nuestro país únicamente se permite el aborto terapéutico como única causal de interrupción legal de un embarazo, según se encuentra regulado en el artículo 119° del Código Penal, en los siguientes términos: “No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviere, cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente”.

Para acceder a la interrupción legal del embarazo, no es necesario que la gestante esté en inminente peligro de muerte, sino que es suficiente con que exista amenaza de daño grave y permanente en su salud física y mental, supuesto este último, que podría presentarse en caso de embarazos no deseados a consecuencia de una violación sexual. Al respecto, debe precisarse que la primera causa de muerte en el Perú en las mujeres gestantes adolescentes es el suicidio. Así miso, la primera causa de muerte en el embarazo en los hospitales del Perú es la preeclampsia y la primera causa de muerte en la sierra y la selva es la hemorragia puerperal (Del Carpio- Ancaya L. “Situación de la mortalidad materna en el Perú”, 2000-2012. Rev Perú Med Exp Salud Pública. 2013; 30 (3): 461-464.). Otras enfermedades como la tuberculosis, toxoplasmosis, insuficiencias cardiacas, renales, hepáticas, respiratorias, endocrinas, la diabetes, la hipertensión, las enfermedades autoinmunes, el síndrome de HELLP, síndrome de Ballantyne, entre otras, también podrían justificar un aborto terapéutico. Muchas mujeres continúan sufriendo daños a su salud a causa de un embarazo y aunque se trate de un riesgo menor y controlable, desencadenan impactos en la salud, sobre todo cuando se trata de niñas o adolescentes. El impacto del riesgo no controlado se expresa en morbilidad extrema grave, mortalidad materna, incluyendo el suicidio, por un embarazo no deseado, y mortalidad perinatal (Langer A. El embarazo no deseado; Impacto sobre la Salud y la Sociedad en América Latina y el Caribe. Rev Panam Salud Publica. 2002;11(3):192-205). Entre las complicaciones médicas que podría presentar una adolescente embarazadas están asociadas a un mayor índice de morbilidad y mortalidad, tanto para la madre como para el bebé.

La Doctora María Jennie Dador Tozzini señala que el protocolo a seguir para el manejo de casos de interrupción legal del embarazo se inicia con la petición de la gestante ante la Jefatura del departamento de Ginecobstetricia, con expresión de causa, luego de refiere el caso al médico que corresponda mediante consulta externa, quien realiza la evaluación en una junta médica integrada por tres médicos, quienes determinarán si es procedente dicho pedido, supuesto en el cual, se preparará a la gestante para llevar adelante el procedimiento, el mismo que será puesto en conocimiento de la Dirección del Hospital.

El derecho de las mujeres a acceder a servicios integrales de salud reproductiva, incluido el aborto, está arraigado en los estándares internacionales sobre derechos humanos que garantizan el derecho a la vida, la salud, la intimidad y a no ser discriminado. Tales derechos son vulnerados, entre otros factores, cuando los servicios que regulan el acceso a la interrupción legal de un embarazo resultan siendo inaccesibles para las mujeres que lo necesitan, dando lugar a que los Estados resulten siendo responsables de las altas tasas de mortalidad y lesiones de las mujeres forzadas a recurrir a prácticas abortivas en condiciones infrahumanas.

Consideramos que en un mundo moderno como el que vivimos actualmente, antes de apostar por la legalización del aborto sin limitación alguna, deben implementarse políticas públicas prioritarias que se orienten a evitar embarazos no deseados a través de una educación sexual que comprenda el uso de anticonceptivos eficaces y permitidos, como parte de una planificación familiar antes del inicio de una convivencia o vida sexual responsable, que permita a una pareja decidir el momento que están preparados para traer un hijo al mundo. Debe incluirse también la anticoncepción oral de emergencia en casos de violación sexual que deben ser atendidos de forma inmediata por parte de las autoridades sanitarias. Solo así se evitará sancionar penalmente en el futuro a quien fue ultrajada sexualmente y a consecuencia de ello podría haber quedado embarazada.

Las mujeres no deben esperar que su embarazo se encuentre avanzado para reclamar el derecho a la libertad de decidir si continuar o interrumpir su gestación, por cuanto existe un concebido cuya supervivencia depende de ella, hecho que la obliga a respetar al nuevo ser cuya formación no debe interrumpirse, salvo que se encuentre en riesgo la vida de la gestante, supuesto en el que si puede decidirse por un aborto como única supuesto de interrupción legal de su embarazo.

En ese orden de ideas, asumiendo una posición sobre un tema tan polémico como es el aborto, apostamos por el derecho a la vida del nuevo ser, rechazando la legalización del aborto aprobado en el país vecino de Argentina, dado que lejos de promoverse una política de prevención de embarazos no deseados, se ha optado por invocar el derecho a decidir de las mujeres, sin tener en cuenta para nada lo derechos del concebido, proyectándose de este modo un mensaje de libertinaje abortivo que será utilizada por las mujeres de manera impune. Antes de avanzar hemos retrocedido, una lástima para quienes defendemos la vida y a la persona como fin supremo de la sociedad, reconocido constitucionalmente.

 

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