Apuntes de Nuestra Historia

Fernando Guzmán Zumaran

fernandoguzmanzumaran@yahoo.es

 

Hiroshima y Nagasaki

Eran las 8.14, el día estaba soleado y Yoshida Chinami veía desde la ventana de su casa, el jardín con las hermosas flores de la campanilla azulada, cuando una luz ilumino todo y luego un calor invadió todo su cuerpo. Al segundo siguiente estaba bajo los escombros de su casa y toda la piel de su cara y brazos  quemada, como si alguien le hubiera tirado un balde de agua hirviendo.

Era el seis de Agosto de 1945, la ciudad de Hiroshima había sufrido el primer bombardeo nuclear de la historia de la humanidad. Tres días después, la ciudad portuaria de Nagasaki recibía el segundo ataque nuclear, destruyéndola casi por completo. El 15 de agosto el Emperador Hirohito, lee el Rescripto Imperial de rendición.

¿Cómo se eligió a estas dos ciudades para esos trágicos sucesos? Ya con la bomba atómica en su arsenal, la elite política y militar estadounidense empezó a reunirse para decidir las próximas acciones militares, para finalizar el conflicto. Se formó el “comité de objetivos”, llegando al consenso de que se debía bombardear algunas ciudades  y usando la nueva arma nuclear. Las ciudades debían ser, muy importantes para Japón, que al atacarlas cause un impacto emocional fuerte en el pueblo japonés y que estén casi intactas. Fueron elegidas, Kioto, Hiroshima, Yokohama  y Kokura. El 28 de mayo se reúnen en el Pentágono a elegir dos objetivos, sin ningún resultado.

El 15 de junio la ciudad de Kioto y Kokura eran las que tenían mayor consenso entre el comité. Luego Kioto, ciudad cultural y con Grandes  Monumentos históricos, salió de la lista, no querían que luego, en la etapa de la posguerra, la destrucción del pasado cultural japonés, empañara aún más cualquier negociación. Es ahí donde Hiroshima, ciudad donde había almacenes militares y que estaba casi intacta, entra a la lista final.

El 26 de julio el presidente Harry Truman, lanza un ultimátum a Japón, rendición incondicional o habrá un bombardeo masivo y destructivo. No menciona ningún ataque nuclear. Los primeros días de agosto se eligió el primer objetivo, Hiroshima. El Enola Gay, bombardero B-29, libero la bomba little Boy a 600 metros del suelo, segundos después, todo era un infierno.

Tres días después, al volar al segundo objetivo, la ciudad de Kokura,  estaba totalmente nublada, entonces la tripulación tenia las instrucciones, que ante cualquier inconveniente eligiera otro objetivo que maximizara el alcance explosivo de la bomba. Se decidió por la ciudad de Nagasaki, centro portuario, sede de los astilleros Mitsubishi, de donde habían salido decenas de los grandes buques de guerra. Nagasaki era destruida en un 40%, muriendo 45,000 personas al momento de la explosión.

¿Pero porque no se rindió Japón,  después de la destrucción de Hiroshima, fue necesario el uso de las armas nucleares,  aniquilando a poblaciones civiles?

En 1945, la flota japonesa estaba prácticamente destruida. Tokio, la ciudad más importante y centro de la monarquía, había sido bombardeada varias veces, matando a 100,000 personas en una sola noche, ardiendo fácilmente las casas de madera y papel.

Se dijo que  tuvo que usarse las armas nucleares, para evitar más  muertes de estadounidenses, que podrían llegar a 500,000, siendo esa una exageración, dado  la paupérrima situación del Japón. Era cuestión de tiempo su derrota total.

Ya se había llevado a cabo la conferencia de Yalta, donde los soviéticos  y estadounidenses habían acordado ir juntos hacia la batalla final contra el imperio Nipón. También EEUU., estaba en posesión de los códigos de  encriptación de mensajes de los japoneses, y estaban enterados que los militares nipones trataban de llegar a un acuerdo con los soviéticos, para que actuaran de mediadores y poder salir mejor parados del conflicto.

Pero hay un hecho que influyo enormemente en las decisiones de los siguientes meses. El presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, que se llevaba muy bien con el dictador Stalin, muere y asume el 12 de abril,  Harry Truman, dando un giro de 180 grados la relación de colaboración y entendimiento entre soviéticos y estadounidenses.

Las relaciones entre ambos países se deterioran rápidamente. Para Truman el riesgo que los soviéticos invadan al Japón y aumenten su influencia geopolítica en el Pacífico, era algo que debía evitar. Aparte no estaba dispuesto a sufrir el desgaste político, que significaba alargar la guerra, con consecuencias  para miles de vidas de estadounidenses.

Insistentemente su secretario de Estado, James Byrnes, le aconsejaba utilizar la bomba atómica, para evitar la probable invasión soviética, lo que accedió, firmando la destrucción y muerte de miles de personas.

Lo que inclina la balanza hacia la rendición, es la operación del ejército soviético “tormenta de agosto”, realizada entre la madrugada del 8 al 9 de agosto a Manchuria, con un saldo sangriento para Japón. Para el pueblo Japonés rendirse producto del miedo, es algo inconcebible, pero el peligro que los soviéticos invadieran Japón, era lo peor que podían esperar. Japón, no podía permitirse el riesgo de que Rusia comunista  entrara al país y quiera eliminar el “micado” o no poder preservar el “kokutai” o identidad nacional. Iban a ser exigencias inaceptables para la elite militar. Ante eso no cabía otra cosa que la  rendición, ante un enemigo que le asegurase lo mínimo, para preservar sus tradiciones, y ese era EEUU.

A lo largo de las décadas siguientes, historiadores de diversas tendencias han tratado de tener una respuesta convincente sobre el uso de la bomba atómica contra Hiroshima y Nagasaki, sin ningún resultado. Lo que sí se sabe, es que los historiadores norteamericanos, argumentan que días antes de los bombardeos se avisaron por medio de octavillas  a las ciudades japonesas. Es cierto.

Pero también es cierto, que entre esas ciudades, no estaban ni Hiroshima, ni Nagasaki.

 

 

 

 

 

 

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