BUROCRACIA AHOGA INICIATIVA “RESPIRA TRUJILLO”

 

 

Gestor de “Respira Trujillo”, Roberto Prado, relata las trabas que enfrentaron para instalar una planta de oxígeno medicinal que se  logró tras grandes muestras de solidaridad. La licencia que lograron precisa que apenas termine la emergencia tendrán que desmontar los equipos
El doctor Roberto Prado Muñoz, integrante de la Cruzada de Solidaridad ‘Respira Trujillo”, instó al Gobierno a dejar de lado el exceso de normatividad y las trabas burocráticas para facilitar al sector privado la instalación de plantas de oxígeno medicinal o que laboratorios y empresas puedan importar vacunas contra el Covid-19.
Señaló que esas trabas vienen desde los más altos niveles y tiene que ver con la incapacidad de las autoridades del sector público, de los gobiernos regionales y municipales que buscan favorecer a las transnacionales  “encarecer los costos y, en definitiva, evitar la competencia”.
Prado hizo este llamado en momento que se incrementa la tasa de contagios y la demanda de oxígeno en la región, al señalar que la planta que instalaron en la ciudad, es obra de la gran campaña de solidaridad  que apoyó el arzobispo de Trujillo, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte.
En declaraciones  a Guik.pe, Prado dijo tener conocimiento que el oxígeno escasea  en la región y que en la planta que administran venden a S/4 soles el metro cúbico; entre 80% y 90% menos del valor que se vende en las plantas o distribuidoras privadas.
Añadió que hasta hace algunos días se atendía a todos los compradores sin distinción alguna, pero que han descubierto que inescrupulosos adquirían el producto médico con fines especulativos, por lo que han dispuesto ordenar la venta y que los clientes se sometan a  ciertos requisitos.

Prado mostró preocupación por la situación sanitaria en la que se encuentra Trujillo y  la región en su conjunto, porque a la falta de oxígeno se suma  la carencia de camas UCI, y el índice de contagios elevado en los hospitales.
“Estamos trabajando para duplicar la producción de oxígeno; hemos recurrido al sector privado y estamos en conversaciones para ver si nos apoyan y poder duplicar la producción  en los próximos 20 días”. Comentó que  la planta móvil de la  municipalidad no está funcionando y en otra privada ha bajado la producción.

Campaña de solidaridad

“Respira Trujillo” tiene una historia en la que se mezclan el apoyo solidario de todos los  sectores sociales, empresariales, profesionales y religiosos y la decisión de quienes iniciaron  la cruzada para salvar  a miles de vida de la  pandemia y de la muerte.
Prado recuerda que  un amigo le recomendó poner en marcha la campaña, a la que luego se sumó un grupo de asociados al Golf Country Club convocado mediante las redes sociales, para hacer la realidad la idea que dos meses antes (abril del año pasado) había concebido un grupo de ingenieros metalúrgicos.
“Lamentablemente, los metalúrgicos no pudieron reunir el dinero para la marcha del proyecto, nos comunicamos con monseñor Cabrejos Vidarte y el 29 de julio del año pasado hizo la convocatoria mediante una misa virtual. Al día  siguiente, lunes, nos reunimos cinco personas e iniciamos la recolección de fondos”, recuerda.
La campaña motivó a muchos empresarios, a la mayoría de colegios profesionales, vecinos y grupos parroquiales que mediante teletones u  otro tipo de actividades consiguieron recaudar millón y medio de soles, puestos en cuentas bancarias abiertas a nombre del Arzobispado.
Con ese dinero –aparte de otras donaciones- se logró importar los equipos de China y Estados Unidos junto a 350 balones  con sus respectivos manómetros y reguladores. La administración diocesana cedió un espacio en el Colegio San Carlos y San Marcelo, que  también comparte con la Universidad Católica, para  instalar la planta de oxígeno en una  área de 180 metros cuadrados.

Estado y burocracia

“Inauguramos la planta en septiembre cuando había bajado el número de infecciones y  la demanda de oxígeno era menor. Contábamos con los equipos, balones y la convicción de que esta planta debía funcionar. Pero, sin embargo, la peor traba para su funcionamiento, vino increíblemente del propio Estado”.
Refirió, en ese sentido, que “a pesar que la planta ya estaba en funcionamiento, las autoridades no quisieron licencia de funcionamiento. Nos dijeron que el permiso debía otorgarlo la Dirección Regional de Salud, que maneja el Gobierno Regional de La Libertad. Nos entrevistamos con el director y atinó  a comentar que la planta estaba bonita y que era un gesto noble de los trujillanos”.
La sugerencia del funcionario de Salud  -prosigue Prado- fue que la planta deberíamos donarla al hospital que quisiéramos, hacer alianza con la facultad de medicina de alguna universidad, o simplemente donarla al Estado, pero que no podíamos operar.
“Nosotros entendimos que el funcionario obedecía al exceso de normatividad, que no era pertinente para la situación de emergencia en la que vivíamos. Finalmente  fuimos a hablar con la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, agotamos todos los trámites hasta que logramos una resolución extraordinaria”.
Pero esa resolución extraordinaria “solo  permite el funcionamiento de la planta en forma excepcional mientras dure la pandemia, con cargo de que apenas termine la crisis sanitaria, debemos desmontar la planta”, afirma Prado.
A pesar de las vicisitudes y trabas burocráticas, en la planta se continúa atendiendo a las personas, hasta hace dos semana el tiempo de espera para que una persona pudiera adquirir un balón  de era de hasta hora y media, pero desde hace semana y media la demora es de cuatro días, siempre y cuando no haya apagones.
La demanda de oxígeno se incrementó tras las protestas con bloqueos de carreteras  que sacudieron la región, las fiestas de Fin de Año, situación que se advierte desde    enero y en lo que va de febrero.
“A pesar del gasto que significa mantener una planta, que ha demandado una serie   de obras civiles, compras de equipos eléctricos, acondicionamiento de almacenes, la planta  debe ser donada al Estado”, puntualiza  el gestor del movimiento de solidaridad, Roberto Prado al pedir que otras regiones y empresas privadas se sumen a jornadas para salvar vidas.(HGG)

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: