Comunicación en tiempos de crisis [COVID-19]

El último registro de personas infectados por COVID-19 en la región Cajamarca es de: 1,741 casos positivos de 12,124 diagnósticos, 618 pacientes se han recuperado y 26 ciudadanos lamentablemente han fallecido.  Los datos presentados son fríos. No hay mayores detalles. Los portales de la Dirección Regional de Salud presentan cifras generales sin profundizar técnicamente la información. La existente es irrelevante, por lo que, genera incertidumbre y dudas en la ciudadanía.

 

Comunicacionalmente hay vacíos en Cajamarca. En la mayoría de regiones del Perú la realidad es también así caótica. No hay un Plan Estratégico de Comunicación de Gobierno que permita darle operatividad a un Plan de Comunicación de Crisis. La jefaturas de Defensa Nacional, direcciones y sub direcciones de salud han tenido serias limitaciones para la elaboración de un Plan de Comunicación de Riesgo. En la mayoría de sucesos y fenómenos naturales presentados en el país ha sido una limitación latente actuar oportuna, eficaz y eficientemente.  En los municipios distritales y provinciales las cosas son peores. Los pequeños instrumentos elaborados no tienen respaldo presupuestal ni gerencial.

 

La Comunicación Política (de gobierno, de crisis y de riesgo) en ésta pandemia tiene que reinventarse. El aislamiento social, el trabajo remoto, los problemas sanitarios y la crisis económica obliga a las organizaciones a tomar estrategias diferentes: los medios a utilizar, el tiempo y la información constante y verás repercutirá en la legitimidad y/o rechazo de los liderazgos e instituciones. El investigador español y experto en Comunicación Política Julián Reyes recomienda tres factores para comunicar bien en tiempo de crisis: el factor humano, el mensaje y la estrategia.

 

En toda organización la comunicación es un componente indispensable. El factor humano es el centro de una actividad comunicacional. Se recomienda a los liderazgos cumplir los siguientes puntos claves: no mentir, generar confianza, expresar emoción, dar esperanza (la luz al final del túnel) y escuchar. No olvidar que la empatía nos conducirá a una conexión verdadera.

 

Un factor para darle credibilidad y seguridad a lo que se dice es el mensaje. Se tiene que posicionar una idea principal, construir mensajes sencillos, orientarlo a todos, ser breve y prepáralos (no a la improvisación). Manejando estrategias profesionales potenciaremos la transparencia y lucharemos contra las informaciones falsas (fake news) y la desinformación. 

 

El gran político británico Winstón Churchil (comunicador por excelencia) lo manifestaba en una de sus celebres frases: “La diferencia entre la mera dirección y el liderazgo es la comunicación”. Por ello, en ésta crisis estamos obligados a reinventar el trabajo y nuestra forma de actuar: la organización, confianza y comunicación son pilares indispensable para la contención frente a la COVID-19. 

 

ESCUCHAMOS. El pasado sábado 13 de junio el equipo de investigación del Instituto de Comunicación Política “Ensayos & Poder” se trasladó hasta el caserío de Succhayo (Cutervo-Cajamarca) para dialogar con los campesinos. En el límite Guangashanga-Succhayo encontramos a un piquete de 10 ronderos instalados rotativamente desde el inicio del aislamiento social. Por iniciativa propia se han organizado para luchar contra el coronavirus. Son conscientes de su actuar y de lo que está pasando en el país.  Lo preocupante es que no tienen apoyo de autoridades locales y regionales. Ojalá que la burocracia actual entienda el papel que cumplen las gloriosas Rondas Campesinas que ha repercutido en el menor porcentaje de infectados y muertos en Cajamarca. Amigos ronderos se los debemos mucho. 

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