¿CUÁL FUE EL SECRETO GUARANÍ CONTRA LA PANDEMIA?

¿CUÁL FUE EL SECRETO GUARANÍ CONTRA LA PANDEMIA?

¿Cómo hizo Paraguay para contener la pandemia? A le fecha, en dicho país sólo se han contagiado 1,308 personas y apenas han fallecido 13, dos de ellos en el último mes. La BBC resume la exitosa estrategia guaraní.

 

 Mario Abdó Benitez sabía que “si Brasil se resfría a Paraguay le da neumonía” y preparó su estrategia

esde el pasado lunes 15 de junio, los restaurantes y los bares volvieron a abrir sus puertas, así como los gimnasios y los centros deportivos. Los ciudadanos del país guaraní ahora pueden también comprar boletos de teatro y autocines y participar en los servicios religiosos.

Eso sí: con aforo limitado, usando mascarilla y respetando el distanciamiento social.

Mientras que América Latina se convirtió en las últimas semanas en el epicentro de la pandemia de coronavirus a nivel mundial -entre los 15 países del mundo con mayor número de casos confirmados hay cuatro latinoamericanos: Brasil, Perú, Chile y México, de acuerdo con cifras de la Universidad John Hopkins de EE.UU.-, Paraguay vuelve a la normalidad después de tres meses de confinamiento.

 

Y lo hace con unos números envidiables: a 17 de junio, los casos confirmados de coronavirus son 1.308, mientras que los fallecidos a causa del covid-19 son 13, y solo dos de ellos en el último mes.

 

Mirando el contexto de la región, Paraguay se mantiene con una tasa de 2 muertos por millón de habitantes, la más baja de Sudamérica. Es decir, muy lejos de los 210 por millón de Brasil, los 36 de Colombia, los 20 de Argentina e incluso los 6 fallecidos por millón de habitantes de Uruguay. Pero, ¿cómo lo consiguió?

 

1.- RESPUESTA RÁPIDA

Una de las razones principales es que el gobierno paraguayo actuó muy rápidamente“, explica Carin Zissis, directora del sitio de análisis Americas Society/Council of the Americas (AS/COA, por sus siglas en inglés), que esta semana publicó un informe detallado llamado “¿Dónde está el coronavirus en América Latina?”.

A principios de febrero, cuando aún no había registrado ningún caso de Covid-19, el gobierno de Mario Abdo Benítez suspendió las visas a todos los ciudadanos de la República Popular de China, así como a todo extranjero que hubiese viajado a China continental.

 

Luego, el 10 de marzo, tres días después de que se confirmaran los dos primeros casos de contagio en el país -los de dos ciudadanos provenientes de Ecuador y Argentina-, Abdo, apoyado por el ministro de salud Juan Mazzoleni, decretó el Aislamiento Preventivo General a nivel nacional.

 

Esta primera medida incluía la suspensión de las clases escolares en todos los niveles, así como la restricción de todos los eventos públicos y privados y la declaración del toque de queda nocturno.

Esto ocurría un día antes de que la OMS declarase el brote de coronavirus como una “pandemia”.

 

“Nuestra argumentación era que estos casos provenían de países donde la circulación del virus en aquel momento no era comunitaria“, recuerda Juan Carlos Portillo, director general de Servicios de Salud del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay.

“La pregunta que nos hicimos fue: ‘¿Podemos descartar que adentro de nuestro país no tenemos circulación comunitaria del virus?’ Y la respuesta fue que no”.

 

“Además, éramos conscientes de que nuestro sistema de salud es débil“, sigue Portillo, “y que tanto las estructuras como el personal sanitario estaban desde hacía semanas bajo la presión de la peor epidemia de dengue que se haya registrado en Paraguay”.

 

Al cabo de pocos días, las autoridades guaraníes declaraban la cuarentena total, una de las más estrictas de la región.

 

“A diferencia de otros gobiernos, como el de México o el de Brasil, el de Paraguay consiguió enviar un mensaje claro y actuó de manera coherente”, explica Zissis, “cosa que permitió que la población acatase las decisiones y actuase de forma responsable”.

“Tanto el fuerte liderazgo político como la actitud positiva de la población fueron clave para lograr la contención de la difusión del virus”, concuerda Roberto Escoto, representante en Paraguay de la Organización Panamericana de la Salud, la oficina regional de Organización Mundial de la Salud.

Además, el gobierno de Abdo construyó dos hospitales de emergencia y aumentó las camas de cuidados intensivos. Actualmente 8 personas se encuentran hospitalizadas por covid-19 y solo una de ellas en cuidados intensivos.

 

El pasado lunes Paraguay entró en la tercera fase, que durará hasta principios de julio, y la actividad económica volvió aunque, según estiman algunas de las fuentes consultadas, en un 80% de su potencial.

 

2. AISLAMIENTO GEOGRÁFICO

El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos describía su país como una “isla rodeada de tierra” en el corazón del continente.

Y no se podría entender el éxito de la estrategia de Paraguay sin tener en cuenta su aislamiento geográfico.

 

Paraguay no solo no tiene salida al mar, sino que amplias zonas de su territorio están cubiertas por la selva o por la sabana.

Además su capital, Asunción, tiene un tráfico aéreo reducido si la comparamos con las otras grandes ciudades de Sudamérica, como Buenos Aires o Sao Paulo.

En Paraguay, en cambio, viven unos 7 millones de personas en un territorio tres veces más grande que el de Uruguay -otro país, por cierto, que logró contener la pandemia con una estrategia exitosa. Por lo tanto, la densidad de población en Paraguay es muy baja, solo 17 personas por kilómetro cuadrado, cosa que le ha beneficiado.

 

“Otros países con un tamaño y una población reducida, como Uruguay y Costa Rica, lograron resultados significativos en la lucha contra el coronavirus”, explica Zissis, “mientras que países más grandes o mucho más poblados, como Brasil o EE.UU., tienen mayores desafíos”.

 

Sin embargo, sigue Zissis, “un tamaño reducido no es una condición suficiente para contener el virus y el caso de Panamá -donde hasta el 17 de junio se registraron 22.597 casos y 470 fallecidos, según datos del John Hopkins Center- lo demuestra”.

 

Otro dato demográfico que explica la baja mortalidad en Paraguay es que 8 de cada 10 infectados, según el Ministerio de Salud Pública, tenía menos de 39 años, es decir, una franja de edad que estadísticamente tiene menos riesgos de padecer complicaciones y muertes.

Por otro lado, Paraguay comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Brasil, que actualmente es el segundo país del mundo con más casos de coronavirus en el mundo, solo por detrás de EE.UU. Y aquí podría estar otra clave del éxito de Paraguay: su política fronteriza.

 

3. FRONTERAS CERRADAS

El gobierno paraguayo cerró sus fronteras terrestres con Argentina, Bolivia y Brasil el 24 de marzo y a día de hoy no contempla su reapertura.

 

El presidente paraguayo incluso afirmó que Brasil era “la principal amenaza” en la lucha contra la pandemia, debido al alto número de contagios y muertes.

 

Militares paraguayos fueron enviados a la región fronteriza para impedir la entrada de automóviles y autobuses de comerciantes y residentes brasileños.

 

“Mientras haya evidencias de que en Brasil la situación no mejora, no hay razón para abrir las fronteras”, afirma Portillo, quien resume la actual relación entre los dos países con una frase: “Si Brasil estornuda, Paraguay tendrá neumonía”.

 

“Al principio nunca habríamos imaginado que llegara tanta gente”, explica Escoto. “Pero se demostró una decisión muy acertada”.

Más del 60% de todos los casos de coronavirus registrados en el país fueron detectados en esos albergues, cosa que impidió que el virus se difundiera por el país.

Informe completo en https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-53085660

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