EMPRESARIOS DE VALOR

Karla Cynthia Horna Urday

Abogada – Empresaria

Consultora Política 

Experta en emprendimiento, innovacion y liderazgo

 

ILUSIONES Y DECEPCIONES DEL CIUDADANO: ELEGIR BIEN

La crisis pandémico- política ha despertado nuevas pasiones y emociones encontradas de indignación y descontento popular; todo con justa razón porque el aparente mal triunfo del cáncer de la corrupción e impunidad de presuntos delincuentes que ostentan cargos públicos en desmedro del Pueblo quien es visto y tratado como un medio y no como el Fin Supremo que realmente es.

Las próximas elecciones 2021 son una verdadera oportunidad de aprender de los dolorosos golpes del pasado que venimos literalmente pagando y arrastrando todos los peruanos. El objetivo es no dejarse “soprender” o “engañar” nuevamente con promesas que serían grandes mentiras y la doble moral evidente de ciertos “líderes” cuyos propios actos los ponen al descubierto; lo más importante es que el Pueblo, el verdadero titular del Poder, se haga respetar.

Elegir bien ciudadano implica: 1) ser solución 2) ser conocimiento, 3) ser discenimiento de que todo lo que brilla no es oro porque hay muchas caretas y propuestas populistas que son en realidad una verdadera bomba de tiempo que nos condenarían a largo plazo.

A abrir los ojos peruano; es un momento crucial las próximas elecciones 2021 dada la coyuntura pandémica mundial, las serias deficiencias institucionales que viene sacando a luz esta crisis, la ineficiencia en administración de los recursos del Estado; y finalmente acentuar la lucha contra la corrupción junto con otros delitos de manera efectiva porque deben ser sancionados. El mal menor trae desgracias a largo plazo; permitir errores o presuntos actos ilícitos con altas dosis de probabilidad es complicidad que se esconde bajo la fachada de “legalidad”.

Todo cambio implica una decisión valiente, un firme compromiso de decir “ya no más” y tomar acciones concretas para lograr lo que el país merece dirigido al bien común.            Un pequeño acto valiente y con valores puede hacer la diferencia con creces. Luego no vale quejarse ni echarle la culpa a otras personas o circunstancias.

Ciudadanos todos a asumir nuestra cuota de responsabilidad frente a nuestra vida y país; que es una expresión real y sublime de amor propio, a los seres amados y al país

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