Las enfermedades que han sido letales para la humanidad

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A lo largo de la historia de la humanidad, algunas enfermedades han causado pánico por su nivel de letalidad. Virus, bacterias y parásitos han hecho temblar a la comunidad científica; y aunque algunas se encuentran controladas, su existencia sigue causando miles de muertes al año. A continuación algunas de las más peligrosas. Panorama les ofrece el siguiente informe.

EL ÉBOLA

– La enfermedad del ébola es causada por un virus descubierto en 1976, cuando casi en forma simultánea se dieron dos brotes en Nzara (hoy Sudán del Sur) y Yambuku (actual República Democrática del Congo). Tiene ese nombre porque la aldea en la que se produjo está cerca del Río Ébola. Se considera letal porque la tasa de mortalidad en situaciones no controladas ha llegado a ser de hasta el 90% de los casos.

– El contagio se da a través del contacto con órganos y/o secreciones de animales infectados, principalmente chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos y a través de secreciones de persona a persona, cuando una de ellas ya ha desarrollado la enfermedad.

– El periodo de incubación es de entre 2 y 21 días y los principales síntomas son aparición súbita de fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, vómitos, diarrea y erupciones cutáneas. En Guinea, Sierra Leona y Liberia entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de esta enfermedad con más de 28 mil casos y alrededor de 11 mil muertes.

LA PESTE

En el siglo XIV alrededor de 50 millones de personas murieron a causa de la bacteria yersina pestis, un agente que se propagó de Asia Central a Europa a través de las pulgas de la ratas.

– Existen dos tipos de peste: la bubónica, caracterizada por la hinchazón dolorosa de los ganglios linfáticos y que se contrae por la picadura de pulgas infectadas. Y la neumónica, que se transmite de persona a persona a través de gotículas respiratorias.

– Tras un periodo de incubación de 1 a 7 días, las personas infectadas suelen presentar fiebre súbita, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, náuseas y vómitos. Aunque la enfermedad tiene presencia en animales de todos los continentes, excepto en Oceanía, en la actualidad los casos en humanos se han concentrado en África. En casos no tratados a tiempo, la tasa de mortalidad llega al 60%, aunque en la enfermedad de tipo neumónica es del 100%.

FIEBRE TIFOIDEA

De acuerdo con cifras oficiales de la Organización Mundial de la Salud la fiebre tifoidea enferma entre 11 y 20 millones de personas al año, de las cuales mueren entre 128 y 161 mil. Dicha enfermedad es causada por la bacteria Salmonella typhi y se transmite por agua o alimentos contaminados, pero una vez adquirida se multiplica y pasa al torrente sanguíneo.

– Aunque desde hace muchos existen vacunas para prevenir la enfermedad, con tiempo de efectividad de entre dos y cinco años, en poblaciones sin acceso a agua potable y saneamiento adecuado de desechos el riesgo de contagio es alto.

– Se cree que fue justo un brote de esta enfermedad la que acabó con la vida de unas 300 mil personas en las guerras de Peloponeso, alrededor del año 430 a.C.

VIRUELA

La enfermedad fue declarada erradicada del mundo en 1980, luego de un intenso programa de vacunación global, pues se calculó que sólo en el siglo XX murieron alrededor de 300 millones de personas por su causa.

– Su tasa de mortalidad era del 30% y era fácilmente transmisible a través de gotas de saliva. Actualmente quedan activas dos muestras del virus Variola major, fuertemente resguardadas en dos laboratorios de Estados Unidos y Rusia.

– Las cepas del virus se conservaron porque a pesar de que se encontró una vacuna y se erradicó la enfermedad, el virus no fue estudiado a profundidad y si en el futuro hay un nuevo brote podría ayudar a nuevas investigaciones.

FIEBRE AMARILLA

Dado que es causada por un virus transmisible a través de mosquitos, su contagio es rápido y como se desarrolla en dos fases, el diagnóstico temprano es complicado. El responsable de esta enfermedad es un arbovirus del género Flavivirus que tiene un periodo de incubación de entre tres y seis días y cuyos primeros síntomas son fiebre, dolores musculares, pérdida de apetito, náuseas y vómito.

– En la mayoría de los casos luego de tres o cuatro días las molestias desaparecen, pero hay un porcentaje considerable de pacientes que a las 24 horas desarrollan una fase más tóxica que afecta órganos vitales como hígado y riñones. Además de ictericia (color amarillento de la piel de la que toma su nombre), el paciente puede presentar hemorragias graves. La mitad de estos casos mueren en menos de 10 días.

– La enfermedad es endémica en 34 países de África y 13 en Sudamérica, por lo que se recomienda vacunarse antes de viajar a dichas zonas. Según la OMS las epidemias de fiebre amarilla se producen cuando el virus se importa por viajeros a zonas muy pobladas y con una fuerte presencia de mosquitos. Se estima que en 2013 en África hubo entre 84 mil y 170 mil casos graves y entre 29 mil y 60 mil muertes.

Tuberculosis

Es una de las principales 10 causas de muerte en el mundo. Según cifras oficiales, sólo en 2016, más de 10 millones de personas en el mundo se contagiaron y alrededor de 1.7 millones murieron por dicha enfermedad. Es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis y se transmite cuando una persona infectada tose, escupe o estornuda y lanza bacilos al exterior. Según explica la OMS, basta con que una persona aspire un poco de dichos bacilos para quedar infectada, por lo que calcula que una tercera parte de la población mundial tiene tuberculosis latente (en cuyo caso no es transmisible).

– El organismo enfatiza que una persona con el bacilo en su organismo tiene un riesgo del 10% de desarrollar la forma activa de la enfermedad, aunque ese riesgo aumenta en personas con un sistema inmunológico debilitado como los pacientes de VIH, desnutrición y diabetes. Cuando la enfermedad se desarrolla el paciente presenta tos, fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso y debido a que no son síntomas profundos, tarda en buscar atención médica.

– El 45% de personas con tuberculosis sin tratamiento oportuno mueren, mientras que las personas con VIH y tuberculosis, mueren casi en su totalidad. Los países más azotados por tuberculosos son India, Indonesia, China, Filipinas, el Pakistán, Nigeria y Sudáfrica.

SARAMPIÓN

La Organización Mundial de la Salud estima que antes de que el uso de la vacuna del sarampión se generalizara se producían alrededor de 2 millones de muertes anuales cuando se desarrollaba una epidemia, que usualmente sucedía cada dos o tres años. La enfermedad se produce por un virus que infecta el tracto respiratorio y rápidamente se extiende al resto del organismo.

– A pesar de que la vacuna existe y su efectividad está probada, sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños. En 2016 fallecieron en todo el mundo cerca de 90 mil personas por sarampión, la mayoría fueron niños menores de cinco años. Sin embargo, esta cifra representa el avance en términos de combate, pues en el 2000 todavía la cifra de defunciones por esta enfermedad superaba los 550 mil.

– El sarampión se manifiesta inicialmente con fiebre alta, congestión nasal, tos, enrojecimiento de ojos y manchas blancas. Luego de cuatro a siete días aparecen erupciones rojas en el rostro y cuello, que posteriormente se extienden a manos y pies. El tiempo entre contagio y la aparición de las erupciones rojizas puede ser de 7 y 18 días. Las complicaciones por sarampión son las que ocasionan la muerte, principalmente en niños: ceguera, la encefalitis, diarrea grave que ocasiona deshidratación, infecciones del oído e infecciones respiratorias graves, como la neumonía.

GRIPE             

Aunque la palabra gripe no parece una amenaza mundial, hace 100 años alrededor de 100 millones de personas murieron a causa del virus de la influenza. En el contexto de la primera Guerra Mundial, la movilización de tropas intercontinentalmente y las agrupaciones de soldados en batallones facilitó el contagio y en menos de dos años la cifra de muertos fue devastadora.

– La pandemia de gripe de 1918 fue llamada “gripe española”, porque como el país era neutral en el conflicto fue el primero que reportó la situación sanitaria que cobraba vida en todo el mundo. A pesar del gran impacto de esta gripe en aquellos años y de que no se contó con vacunas para contrarrestarla, a los dos años de comenzar, súbitamente dejó de causar estragos.

– Aún no se sabe qué sucedió, pero el fantasma de la gripe mortal volvió a causar pánico entre 2009 y 2010, cuando el virus H1N1 ocasionó la muerte de más de 280 mil personas alrededor del mundo, según las estimaciones de un estudio realizado por la revista médica británica The Lancet.

VIH

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana ocasiona un deterioro progresivo del sistema inmunológico de su portador, por lo que merma la capacidad de su organismo para combatir infecciones y enfermedades. En una etapa avanzada de infección por VIH se desarrolla el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

– Se estima que desde su aparición en la década de los 80 alrededor de 35 millones de personas han muerto por causas relacionadas con el SIDA. Actualmente se calcula que más de 36 millones de personas viven con el virus, de las cuales más de 21 millones tienen acceso a un tratamiento.

– En la actualidad se conoce que el uso del preservativo, el manejo adecuado de agujas médicas, el control sobre donaciones sanguíneas y las pruebas de detección continuas ayudan a controlar el contagio. Sin embargo, hace sólo cuatro años estos datos no se conocían, por lo que el virus se propagó rápidamente y se convirtió en una pandemia. Organismos como la ONU reportan que en 2015 se consiguió detener e incluso revertir la epidemia de SIDA a nivel mundial.

EL CÓLERA

La enfermedad es causada por la bacteria Vibrio Cholerae, que se encuentra principalmente en agua contaminada y en alimentos descompuestos. Según estimaciones de la OMS cada año hay en el mundo entre 1.3 y 4 millones de casos, de los cuales mueren alrededor de 140 mil.

– Debido a que la aparición de los primeros síntomas puede tardar hasta cinco días y las primeras señales son diarreas leves e indoloras su detección se complica. Sólo en casos graves se presenta diarrea grave con deshidratación. Sin tratamiento, el cólera puede cobrar la vida de una persona en cuestión de horas.

– El organismo calcula que el cólera se propagó a lo largo del siglo XIX de su reservorio original que está en el delta del río Ganges en la India. Desde entonces se han originado siete pandemias que ocasionaron la muerte de millones de personas. La presencia del cólera está directamente relacionada con poblaciones limitadas de agua potable y servicios de saneamiento apropiados.

MALARIA O PALUDISMO

Esta enfermedad es causada por cinco especies de parásitos que se transmiten a través de las hembras infectadas del mosquito de género Anopheles. La aparición de los síntomas como fiebre, dolor de cabeza y escalofríos llegan entre 10 y 15 días después de la picadura, pero si no se diagnostica y trata en las primeras 24 horas, puede ser mortal.

– De acuerdo con el Informe mundial sobre el paludismo, que fue publicado en noviembre de 2017, en el año anterior hubo 216 millones de casos de paludismo, de los cuales 445 mil murieron. La mayoría de los casos y muertes se registran en África subsahariana, pero también hay brotes en Asia Sudoriental, el Mediterráneo Oriental, el Pacífico Occidental y en el continente Americano.

– Existe una vacuna que aún está siendo probada en Ghana, Kenia y Malawi, pero hasta el momento sólo se puede prevenir evitando con la utilización de mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación regular. Las epidemias de paludismo se producen generalmente durante las estaciones lluviosas y en climas tropicales.

MENINGITIS

La meningitis es mortal en aproximadamente el 50% de casos no tratados, según la Organización Mundial de la Salud. Las bacterias que la provocan se transmiten de persona a persona por contacto estrecho y/o prolongado con secreciones respiratorias y ocasionan una infección grave en las membranas que rodean al cerebro y la médula espinal.

– Aunque existen casos en todo el mundo, la mayor parte (alrededor de 30 mil al año) se reportan en África Subsahariana. Los principales síntomas son rigidez de nuca, fiebre elevada, fotosensibilidad, confusión, dolor intenso de cabeza y vómitos.

– La OMS reporta que incluso cuando se diagnostica y trata tempranamente hay entre 5 y 10% de posibilidades de que el paciente muera entre las primeras 48 horas desde que aparecieron los síntomas. Aún en aproximadamente el 20% de sobrevivientes hay daños cerebrales, sordera o discapacidad de aprendizaje. La principal forma de prevención es a través de tres tipos vacunas.

TOS FERINA

La enfermedad es causada por la bacteria Bordetella pertussis y sigue siendo una importante causa de muerte en niños de todo el mundo debido a que es altamente contagiosa. En 2013, hubo alrededor de 63 mil muertes de niños menores de cinco años en el mundo, según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC).

– Los síntomas aparecen entre siete y 10 días después del contagio y se caracterizan por fiebre, secreción nasal, vómito y tos. Aunque parece una gripe común, los malestares se prolongan por varias semanas con ataques que impiden la respiración normal. En bebés, la tos es mínima, pero regularmente se presentan apneas (pausas en su respiración normal).

– De acuerdo con la OMS la vacunación dentro del primer año de vida es el método más eficaz de prevención, pues ayudan al cuerpo a desarrollar inmunidad. El desarrollo de la vacuna se dio en la década de los 40 y generalmente se aplica en combinación con otras como la de la difteria y el tétanos. Organismos de salud apuntan a que la inmunidad no es completa por lo que se recomienda revisar un calendario de vacunación específico conforme el niño avanza en edad.

SÍFILIS

Hasta el siglo XX la sífilis, causada por la bacteria Treponema pallidum, ocasionó tantas muertes que no hay un número aproximado de ellas, aunque se sabe que en Europa devastó ciudades enteras. Se calcula que entre el siglo XV y el XVI alrededor del 15% de la población del viejo continente la padecía. Ante la permanencia de la enfermedad se trató respirando gas de mercurio caliente, pero la cura era tan dañina como la misma enfermedad.

– La enfermedad se desarrolla en varias etapas, que sin tratamiento conducen a la muerte. En la fase inicial aparece una llaga o ampolla indolora que desaparece luego de un mes. Semanas después inicia la segunda etapa en la que son visibles erupciones rojizas en diversas partes del cuerpo, acompañadas de fatiga, dolores de cabeza, fiebre e inflamación de glándulas linfáticas. Las pústulas también desaparecen luego de un tiempo, pero entra en un periodo latente que puede durar hasta 20 años, con afectaciones a nivel interno que derivan en falta de coordinación muscular, parálisis, demencia, ceguera, entre otros.

– La primera cura para la sífilis llegó a principios del siglo XX, de la mano del doctor alemán y Premio Nobel de Medicina 1908, Paul Ehrlich. En la década de los 40, el compuesto desarrollado por Ehrlich fue sustituido por un tratamiento de antibióticos. Aunque en la actualidad un oportuno tratamiento evita una alta tasa de mortalidad por sífilis, la OMS calcula que hay 5.6 millones de nuevos casos anualmente a nivel mundial.

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