LIMA, LA CONSERVADORA

 

 

La última encuesta realizada por la Asociación Escucha al Perú y Pacific Edelman Affiliate revela que Lima sigue siendo una ciudad mayoritariamente conservadora en el ámbito social. El campo consultó a 422 limeños, de 40 distritos de la capital, cuyas edades fluctúan de 18 hasta más de 60 años, hombres y mujeres de todos los niveles socioeconómicos, su opinión y propuestas respecto a temas polémicos en el ámbito político, económico y social.
El estudio revela que el 58% de limeños está a favor del cambio a una nueva constitución política del Perú. Sorprendentemente, no eligieron la inestabilidad política ni la corrupción como el mayor problema del país, sino la delincuencia. El 47% considera su preocupación principal los asaltos, asesinatos y violencia en general.
Otro dato importante es que, prácticamente, tenemos dos Limas enfrentadas en la visión de familia: los grupos con mayor poder adquisitivo (menos del 8% de la población limeña) y la población de menores recursos (más del 90% de ciudadanos). El 75% se opone al aborto y el 61% se opone al matrimonio del mismo sexo. Lima es, sin duda, una ciudad conservadora.
Respecto a la informalidad, el 57% señala que no hay incentivos para ser formal y formalizarse resulta muy caro, mientras que un 24% indica que no sabe cómo formalizarse o que resulta un proceso muy complicado.
Lo cierto es que esta última fotografía del año respecto a la voz que los nuevos limeños llevan en su interior, cuando preguntamos por temas polémicos que usualmente evitamos conversar, nos lleva a hacernos preguntas claves respecto de quiénes somos, quiénes queremos ser y quiénes podemos ser. Tarea que aún sigue pendiente, a pesar de 200 años de independencia republicana.
Sabemos que la nuestra es una sociedad en construcción. Sabemos que el pensamiento social no es estático. Sabemos que, afortunadamente, el imaginario popular cambia. Pero lo ideal es que ese pensamiento evolucione con el tiempo, no que se detenga en él. El reto es que la energía retrógrada no se consolide, pues difícilmente nos permitirá avanzar para incluir, porque su naturaleza hoy es excluyente y discriminadora. Algo anda mal y debemos seguir investigando para detectar aquellos puntos críticos que nos permitan salir de esta inercia y seguir avanzando.

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