CAMINAMOS CON MIEDO

Abogada. A. MILAGROS PEREZ VILLANUEVA.

COORDINADORA REGIONAL DE LA RED NACIONAL DE PROMOCIÓN DE LA MUJER.

Para muchos varones, un silbido, un piropo y hasta miradas intimidantes hacia una mujer en la calle sigue siendo un gesto de “caballerosidad”. Estos actos son considerados en la ley como una violencia de genero – “El acoso sexual callejero es cualquier conducta de naturaleza física, verbal o gestual de connotación sexual, cometida por una o más personas en contra de una o más víctimas, explicó Eliana Revollar, adjunta para el tema Mujer de la Defensoría del Pueblo.” – Me he cuestionado mucho el porque sigue existiendo esta cultura de acoso, aún más, es aceptado en nuestra sociedad como algo bueno, llegando a las siguientes conclusiones:

1.- Los piropos se normalizan porque aún las personas no se concientizan por como inicia la violencia de género. La población tiene miedo a la palabra “género”, y la relacionan mucho con la desinformada “ideología de género”. Algunos piensan que las izquierdas feministas los quieren homosexualizar, lo cierto es que hablar de equidad de género implica buscar una sociedad justa en oportunidades sociales para hombres y mujeres.

2.- Asimismo, cuando empieza el acoso callejero, el agresor(a) cree aparecer bonito, atractivo y llamar la atención de la persona agraviada (o) (egoísmo puro), no son EMPATICOS de lo que pueda estar pensando o haya pasado la agraviada de acoso. Recordemos que vivimos en un país donde el 14% de adolescentes están embarazadas, y muchas de ellas producto de una violación sexual, este año más de 20 niñas menores de 10 años son madres, 12 mujeres mueren a manos de sus parejas o ex parejas cada mes, el 80% de personas que son víctimas de trata de personas son mujeres… y cuando hablamos de lo subliminal, mucho empieza por esto “acoso”, “hostigamiento”, las mujeres vivimos de miedo de andar por la calle, muchas veces estos “halagos” pueden ser cuchillazos en nuestros corazones, y más cuando es a niñas que no tienen la experiencia ni fuerza para defenderse.

3.- No todo halago esta mal, estos debes darlos cuando tienes el consentimiento de la otra parte (personalmente me gusta mucho cuando mi compañero o el chico que me gusta me dice cosas agradables o al nivel que YO SE LO PERMITO)

4.- No eres dueño/a de los sentimientos de las otras personas, pero si de lo que generas, asegúrate de que esto no sea ofensivo.

5.- No toda costumbre es buena, ni lo que te digan tus padres y abuelos tiene que ser naturalizado y aceptado, debes reconocerte como un ser humano valido y pensante, cuestionarte, plantearte situaciones, empezar a crear y generar tus propios criterios, y a partir de esa reflexión y análisis individual elegir que es bueno, que te funciona en la vida y que no. A partir de los once años una persona ya puede ir teniendo sus propios criterios, trata de alimentar tu cerebro de lecturas y orienta a tus hijos a no replicar actos de violencia (escuchando reguetón o trap con letras misóginas, viendo Tv basura, etc). Evitemos que nuestras nuevas generaciones lleguen a las cárceles y se conviertan en potenciales víctimas.

Sé y por experiencia lo digo, que no podemos ir arrestando ni pechando a cada persona que nos hace sentir incomodas, porque la justicia ordinaria no toma interés en el asunto de acoso, se demora en la atención en comisarias, y la mayoría de casos no se dan credibilidad a nuestra palabra, no nos creen, y nadie nos resarce un mal momento vivido. Por lo contrario, se pierde tiempo y dinero. Confió mucho en las campañas, en los cambios que puedan venir desde casa, en que podamos empezar a instruirnos, tocar el tema, escuchar a nuestras hermanas, a nuestros hijos, ir tomando y creando CONCIENCIA. Me digo siempre que es posible que no vea cambios contundentes hasta que muera, pero creo que las próximas generaciones encontrarán una sociedad mejor si actuamos ya. Se busca un mundo donde las mujeres podamos hacer un acto tan simple como caminar por una calle oscura vestidas como se nos de la gana en LIBERTAD, porque ningún padre o madre tenga que morir de miedo cada vez que su hija(o) sale a la calle.
El camino sigue siendo largo y calentando nuestras sillas no haremos mucho, necesitamos analizar este tema, y luego compartirlo con la gente que mas amamos, tu equipo de vida, y luego la gente de tu trabajo o estudios y… de toda esta gente, quizá puedas lograr que una niña, adolescente, mujer tenga valentía y no pueda sentir temor de salir a la calle o que otra persona entienda lo importante del respeto que nos merecemos.
Reitero, el halago, el piropo no es el que esta mal, me gusta que mi compañero me diga cosas bonitas… LO IMPORTANTE ES LA ACEPTACION DE VOLUNTAD DE A QUIEN LE DAS, y si no estas seguro/a de esto, SIMPLEMENTE NO LO HAGAS.

Vamos a buscar un mundo mas bonito para todo/as!

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