Mirada Actual

Perú Chinchayán

Miseria Moral y Miseria Política

Digamos que la miseria es un estado de profunda infelicidad o malestar. La miseria describe una situación miserable y un sentimiento miserable. Una forma de sentirse desgraciado. Dijo el patriota argentino Juan Bautista Alberdi en el siglo XIX, “La ignorancia no discierne, busca un tribuno y toma un tirano. La miseria no delibera, se vende. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio. Algunos dirán que es antidemocrático pero la democracia, tal como ha sido ejercida hasta ahora nos ha llevado a este triste destino”. Es lamentable pero cierto, parece una frase vigente para estos días en que deliberamos por el futuro quinquenio de nuestro país, que se siente más miserable que nunca.

Hace unos días, un entrañable amigo, compañero de ésta y tal vez otras vidas, desde la triste Caracas, Miguel Angel Guerrero Ormeño, quien viendo y sintiendo desde lejos, la miseria moral  y política en que se tambalea y debate el Perú; y sabiendo que podemos estar viviendo el triste asesinato y muerte de la decencia; tuvo la feliz idea de ayudar a la patria con una simpleza de profundo significado. Grabó, leyó en voz alta y nos envió el profundo y patriótico discurso que elaboró el gran Manuel González Prada y fue leído por un niño escolar, Gabriel Urbina, en el Teatro Politeama, antiguo centro cultural limeño que se encontraba en la calle del Sauce, hoy cuadra 12 del Jirón Lampa, hasta su incendio en 1911. Aquel discurso que se brindó durante la campaña pro-fondos para el rescate de las provincias cautivas de Tacna y Arica, el 29 de Julio de 1888.

Aquel eterno discurso que escuchamos y despertó nuestro profundo sentimiento de amor al Perú, que cierra su tercera parte con ¡Los viejos a la tumba y los jóvenes a la obra!. Pero que también tiene la siguiente expresión hacia las nuevas generaciones: “…sed hombres, madrugad a la vida, porque ninguna generación recibió herencia más triste, porque ninguna tuvo deberes más sagrados que cumplir, errores más graves que remediar, ni venganzas más justas que satisfacer”.

Lamentablemente hacia ello nos dirigimos, empujando a nuestro país hacia el abismo, mientras la honrosa Generación del Bicentenario, que tantas esperanzas nos dió defendiendo nuestra institucionalidad democrática, mira el ambiente tristemente, tal vez preguntándose porqué se llenó el ambiente de tanta Miseria Moral y Política, porqué tanta podredumbre, porque tanta falsedad y porqué tanta farsa. Los extremistas del espectro político dijeron que eran peleles empujados por el comunismo, tremenda falsía de los verdaderos agitadores, que hoy ven ansiosos la torta estatal y se creen cerca del inicio del reparto y del sueño convertido en realidad de volver a ser dueños del Perú con una nueva Santa Inquisición xenófoba, misógina y homofóbica al mango, con la única bandera de la virginidad como modo de crecimiento personal. Nunca se ha visto tal nivel de afrenta y de mentiras en un concierto de extremistas cuyo único fin es tumbarse a las opciones de centro y soñar con apropiarse del país y que paguen sus impuestos solo los que no los apoyan, acaso postulando un nuevo pero más extremista neofujimorismo sin un Fujimori.

Cuando Manuel González Prada brindó los textos del discurso aludido, era Presidente del país Andrés Avelino Cáceres, el Brujo de Los Andes, héroe de la Guerra con Chile y tuvo que liderar la reconstrucción del país, destruido por los agresores, quienes además de muertos y heridos, se tumbaron nuestras principales industrias, haciendas y comercios, asi como se llevaron el recurso más importante del momento: el salitre. Más de 500 kilómetros de líneas férreas fueron destruídas. Dos años y nueve meses Lima y El Callao fueron sometidos por los chilenos y se llevaban hasta los ingresos aduaneros. En 1878 se inició la historia del famoso Contrato Grace, cuando Manuel Prado ofrece a los acreedores ingleses del país la tenencia de los ferrocarriles en desarrollo por 66 años Los opositores a dicho contrato decían que ello nos convertía en nueva colonia del imperialismo económico. Los que apoyaban decían que era la única manera de pagar la deuda externa y volver a ser atractivos para la economía internacional. La deuda era mayor a 50 millones de Libras Esterlinas, unos $8,634 millones de dólares actuales. Finalmente el contrato fue aprobado por el Congreso en Octubre de 1889, entregando el Gobierno a los acreedores 1,230 kilómetros de líneas de ferrocarril por 66 años; además del derecho exclusivo de exportar tres millones de toneladas de guano, garantizándoles un ingreso anual de 88,000 libras inglesas por 33 años, o sea $15,2 millones de dólares actuales. González Prada se enfrentó duramente a esto junto a su grupo El Círculo Literario.

Hoy el país sobrevive a un enemigo que vino de fuera, el Covid 19, nuestra economía está en crisis, y dos opciones centristas enfrentaron al enemigo tratando de solucionar en poco tiempo, lo que durante nuestra vida Republicana fue desamparada, es decir, nuestro alicaído Sistema de Salud. Y los extremistas y falsos, jalan al cangrejo que logró salir del balde y no salga nadie. No pueden permitir que el país salga adelante sinó es como ellos quieren. Y no dicen nada de las leyes del Congreso que afectan gravemente al país, normas cercanas al comunismo que supuestamente enfrentan. Y no dicen nada de la Resolución del TC que anuló millonarias deudas de grandes empresas al Estado Peruano y que por aplicación de la Jurisprudencia, finalmente no pagarán ni las pequeñas. Eso sí está bien porque son sus amigotes. Y no quieren pagar impuestos porque son bacanes, y si les dices algo te enviarán a sus nuevos inquisidores. Ni se te ocurra pensar en hacer el amor, es un atentado.

Miseria Moral y Miseria Política, que le dicen.

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