¿PLANEA QUEDARSE HASTA EL 2036?

¿PLANEA QUEDARSE HASTA EL 2036?

El presidente ruso, Vladímir Putin, convocó para el 1 de julio el plebiscito constitucional que le permitiría presentarse a la reelección en 2024, cuando expire su cuarto mandato presidencial.

la consulta se iba a realizar el pasado 22 de abril pero se suspendió por la pandemia

Putin lanzó en enero una reforma constitucional que, gracias a una enmienda agregada a última hora en marzo, le da derecho de efectuar dos mandatos suplementarios al término del actual.

“Organizaremos la votación nacional rusa sobre la adopción de las revisiones de la Constitución el 1 de julio”, dijo Putin, tras una reunión en videoconferencia sobre este referéndum, previsto inicialmente en abril y postergado debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

Fecha “impecable”

Putin calificó de “impecable” la fecha, tanto desde el punto de vista jurídico como sanitario, lo que fue corroborado por las autoridades sanitarias durante una teleconferencia emitida ayer en directo por la televisión.

El jefe del Kremlin, que se vio obligado a cancelar la consulta prevista para el 22 de abril debido a la pandemia del coronavirus, consideró que 30 días es suficiente para que el país tome las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los votantes.

La propagación de la pandemia se ha estabilizado en Rusia desde hace dos semanas, aunque las nuevas contaminaciones –entre 8.000 y 9.000 diarios– siguen siendo elevadas.

El presidente ruso lanzó en enero una reforma constitucional que, gracias a una enmienda agregada para sorpresa de todos a última hora en marzo, le da derecho de efectuar dos mandatos suplementarios al término del actual, en 2024.

¿Hasta el 2036?

En teoría, Putin, de 67 años, y en el poder desde 2000, podría así permanecer en el Kremlin hasta 2036. Pese a una pérdida de aceptación popular en los últimos años, el jefe de Estado ruso sigue siendo muy popular.

La reforma ya fue confirmada por las dos cámaras del Parlamento, por lo que un referéndum no era necesario, pero Putin decidió que la reforma fuera validada también a través de las urnas.

El presidente prometió que no la aplicaría si los rusos votaban no, un escenario que parece muy improbable.

La revisión constitucional refuerza ciertas prerrogativas presidenciales, y otorga derechos socioeconómicos como un salario mínimo garantizado y una indexación de las jubilaciones.

En fin, corrobora la visión conservadora de Rusia con la mención de la “fe en Dios”, así como con el principio de un matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer.

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