Salud e Innovación

Dr.  GIUSSEPE MARTIN REYNA COTRINA

Las afecciones del sistema nervioso y el COVID-19

El SARS-CoV-2 es un virus que afecta al aparato respiratorio, en un inicio provoca pérdida del gusto, de olfato, síntomas digestivos, dolores musculares, pérdida de memoria y conciencia, encefalitis e infarto cerebral. Los síntomas nerviosos provocados por este coronavirus se dan porque penetra y afecta el sistema nervioso central (cerebro o encéfalo y medula espinal) y posiblemente el sistema nervioso periférico (pares craneales y sistema espinal).

El virus llega al cerebro desde la mucosa olfativa; se considera sensible la región del hipocampo, una región muy importante en la memoria, es por ello que las personas además de los síntomas antes mencionados tienen afectadas sus capacidades cognitivas, su capacidad de concentración, su memoria y fluidez mental, sobre todo en el paciente crítico, en estos pacientes en especial hay una encefalopatía por una alteración tóxico metabólica hipóxico-isquémica (Falta de oxígeno).

 

 

 

Figura 1. Ingreso del SARS-CoV-2 al sistema nervioso según Ezpeleta y García (2020).

El virus daña el sistema nervioso ingresando a la célula nerviosa a través de la proteína Spike de la corona del virus que se une al receptor de angiotensina 2 (ACE2), este receptor de angiotensina se encuentra en el cuerpo de las neuronas, dendritas y axón; es decir, el virus entra por la mucosa nasal, infecta tanto a las células del epitelio respiratorio, estrías olfatorias y, también a las terminales nerviosas del nervio olfatorio, llegando hacia la corteza piriforme y a partir de allí el virus se disemina por vía ascendente a través de las neuronas,  por un mecanismo de entrada y de salida (endo y exocitosis) (Figura 1). Complementariamente, en el cerebro existe lámina terminal (organum vasculosum laminae terminalis) que, es un órgano vascular que tiene capilares fenestrados (termina en varias aberturas), lo que facilita que atraviese la barrera hematoencefálica que protege al encéfalo. Esta es una de las formas por las cuales el virus afecta la presión sanguínea, debido a que altera las neuronas reguladoras de la hormona antidiurética, provocando hipertonicidad sanguínea.

Los científicos han encontrado material genético ARN (ácido ribonucleico) y proteínas del SARS-CoV-2 en la mucosa olfativa en fallecidos por COVID-19. Como el virus infecta a la mucosa nasal y al nervio se presenta “anosmia” (pérdida del olfato), si la carga viral es enorme afecta al centro respiratorio provocando un colapso cardiovascular.

La otra vía probable por la cual el virus llega hacia el cerebro es por vía hematógena, es decir a través de la sangre, ya que, pasa de las células pulmonares hacia los vasos sanguíneos, su llegada al pulmón se produce una tormenta de citoquinas, ya una vez dentro de los vasos sanguíneos infecta al endotelio vascular que es la capa de células más profunda, que recubre los vasos sanguíneos, llega al cerebro y provoca infección al cruzar la barrera hematoencefálica y seguidamente a las neuronas, encéfalo y medula espinal. Adicionalmente, las afecciones neurológicas se dan por una excesiva reacción del sistema inmune de las personas que sufren el COVID-19.

 

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