Salud e Innovación

Dr.  GIUSSEPE MARTIN REYNA COTRINA

Los ojos, una vía de entrada del SARS-CoV-2

En el mundo se han producido 164 255 763 casos de COVID-19 desde el inicio de la pandemia y el modo de contagio se ha dado y se sigue dando a través de aerosoles y microgotas que se expelen al hablar, cantar, respirar, toser, gritar o cantar (Figura 1).

Recientemente se ha determinado que el SARS-CoV-2 además de afectar al pulmón, también puede afectar a las células de la conjuntiva ocular; es decir, puede ingresar al organismo a través de los ojos, esto debido a que el órgano está cubierto por mucosa ocular (conjuntiva) muy vascularizada; las manifestaciones que se pueden presentar son conjuntivitis viral, ojo rojo, lagrimeo y visión borrosa por afectación de la córnea, ¿Cómo diferenciarlo de una conjuntivitis? – En el COVD-19 se presenta más lagrimeo y mucosa irritada a diferencia de una conjuntivitis bacteriana en donde hay secreción verdosa o amarillenta.

Figura 1: Ilustración de las formas de transmisión del SARS-CoV-2: mostrando el spray de gotículas balísticas, aerosoles de diferentes tamaños y fómites.  De Milton (2020).

Esta afirmación se ve complementada con el análisis de mucosa ocular donde se ha encontrado material genético del SARS-CoV-2, también se ha experimentado en cultivos de células madre aisladas de seis tejidos oculares de donantes de cadáveres humanos adultos sanos, incluidos córnea, limbo, esclerótica, iris, epitelio pigmentario retiniano (EPR) y coroides; el ensayo se realizó en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York (EE. UU.) para comprobar si las células cultivadas en laboratorio se podrían infectar. El resultado del experimento demostró que las células expuestas se infectaron, esto era previsible ya que, en estas se encuentran receptores de angiotensina II (ACE2) que se unen a la proteína S del virus y la enzima serina-tipo 2 de la proteasa de la transmembrana proteína (TMPRSS2) la cual es indispensable para preparar a la proteína viral antes de la unión con la célula humana.

Por otro lado, a causa de la pandemia se ha generado otro problema asociado con el confinamiento, el uso prolongado de dispositivos como computadoras, celulares y televisores a los que las personas se ven “atadas”, ya sea por el teletrabajo remoto o por paliar el estrés, lo cual produce cansancio ocular, irritación y dolores de cabeza porque al estar concentrados mirando fijamente y tan cerca a los dispositivos los músculos del ojo se contraen y se agotan, generando miopía o agravándola, estos problemas van a verse aumentados dentro de algunos años. Entonces, ¿Qué hacer?, tomar un descanso cada 30 minutos, mirar el paisaje a través de una ventana e intentar ver lo más lejos posible, parpadear y usar lágrimas artificiales sin preservantes para lubricar el ojo, el uso de mascarilla también hace que nuestra respiración reseque los ojos, por ello, se debe usar una mascarilla que ajuste adecuadamente a la nariz y rostro para evitar la salida del aire por la parte superior.

Como conclusión, los ojos pueden ser una puerta de entrada del SARS-CoV-2 a nuestro organismo, contra ello se podría usar lentes sin medida o de protección, no solo para evitar la entrada del virus, sino también para evitar secar los ojos cuando se use mascarilla, asimismo, se debe evitar el contacto de las manos con los ojos, seguir teniendo en cuenta las medidas de higiene y el distanciamiento físico recomendado.

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