SOLO LAS FUERZAS DEL ORDEN PUEDEN EJERCER VIOLENCIA CON LEGITIMIDAD

SOLO LAS FUERZAS DEL ORDEN PUEDEN EJERCER VIOLENCIA CON LEGITIMIDAD

Una de las características que definen la existencia del Estado desde sus orígenes, hace 500 años con la desaparición del feudalismo, es el “monopolio de la violencia” en el pacto social que da origen a las naciones modernas. Los ciudadanos renuncian a favor del Estado, la posibilidad de ejercer coerción, violencia y/o justicia con mano propia, en beneficio del bien común, la paz social y la coexistencia pacífica.

Juan Carlos Eguren ha sido congresista de la República.

A diferencia de las épocas pretéritas, con el avance de la civilización se fueron superando la ley de la jungla, el ojo por ojo, el poder para castigar e incluso quitar la vida que la asistía al señor feudal, al rey, a la Iglesia (casos de supuesta hechicería) e incluso al marido (casos de adulterio). Superadas estas etapas se instituye el “monopolio de la violencia” y se legitima a través de instituciones, normas y procedimientos que las regulan.

Los Estados contemporáneos ejercen la violencia y/o coerción a través de sus fuerzas policiales, fuerzas militares y su sistema judicial. Por delegación del Estado, quien tiene el monopolio, se puede autorizar por excepción a agentes públicos como serenos o privados como agentes de seguridad privada y a nivel personal, solo en legítima defensa de la vida, la integridad física y el patrimonio.

En un país donde sus ciudadanos no conozcan, entiendan y acepten, que no tienen derecho a ejercer violencia y que esta es una competencia exclusiva y excluyente del Estado; se torna en un estado fallido, disfuncional, anárquico e inviable.

Todos deberíamos reflexionar seriamente sobre esta materia, alentar la violencia social por medios y redes de comunicación es muy delicado. Peor aún, cuando los representantes del Estado lo hacen (políticos con cargo o no). Y de otro lado, se critica arteramente a las fuerzas del orden cuando legítimamente ejercen su función, ¿si no para que existen? (policías, militares y jueces).

La ignorancia, la cobardía, el oportunismo y el populismo de seudo políticos/autoridades hacen que se desautorice y desacredite a las fuerzas del orden, poniendo en grave riesgo a la sociedad en su conjunto y la viabilidad como pais civilizado.

Fruto de estas irracionales anomalías, son las decenas de innecesarias muertes producidas en Bagua, el Valle de Tambo, en el corredor minero del sur, en las recientes “marchas pacíficas” en Lima etc. y las que probablemente se produzcan en el “paro agrario pacifico” que azota a Ica estos días.

Si el gobierno no corrige su accionar inmediatamente, empoderando, respaldando y defendiendo a las fuerzas del orden, veremos cómo los malos ejemplos se expandirán como metástasis, la “protesta callejera pacífica” se extenderá a lo largo y ancho del territorio nacional, tiñendo de rojo, las calles y avenidas.

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