TERREMOTO DEL 70 FUE UNA TRAGEDIA ADVERTIDA 8 AÑOS ANTES

TERREMOTO DEL 70 FUE UNA TRAGEDIA ADVERTIDA 8 AÑOS ANTES

Ocho años antes del devastador terremoto en Huaraz de 1970, que dejó 70 mil muertos y del cual se cumplen hoy 50 años, dos geólogos estadounidenses advirtieron sobre la inminencia de un desastre de proporciones, al observar importantes agrietamientos en el nevado de Huascarán, pero las autoridades hicieron oídos sordos a tal advertencia.

Científicos norteamericanos advirtieron 8 años antes la probabilidad de la tragedia

Esta revelación fue hecha por el presidente del Instituto Geofísico del Perú, ingeniero Hernando Tavera Huarache, quien mostró información de la época, para recordar que en 1962 los expertos norteamericanos habían ascendido al citado nevado para evaluar su morfología, después de que se desprendieran (el 10 de enero de ese año) bloques de hielo sobre la quebrada de Ranrahirca, no como consecuencia de un sismo, sino por gravedad.

“Los profesionales advirtieron que otros bloques podrían desprenderse sobre la citada quebrada, pero la población ni las autoridades de ese entonces prestaron atención al informe técnico-científico”, añadió Tavera durante una mesa redonda, con motivo de  ‘Día de la Solidaridad y de Reflexión en la Prevención de Desastres´ Organizado por el Colegio de Ingenieros del Perú, Capítulo de Ingeniería Civil-Lima.

El terremoto del 31 de mayo de 1970, que empezó a las 3:23 de la tarde y se prolongó por casi 45 segundos, costó la vida a 70 mil compatriotas, dejó heridos a otros 140 mil  además de 190 mil damnificados.

Las ciudades de Yungay y Ranrahirca quedaron completamente destruidas, y con gravísimos daños Carhuaz, Caraz, Huari Huarmey, Casma y Chimbote, entre muchas otras.

¿Estamos preparados?

Tavera opinó que desastres de esta naturaleza son cíclicos y se van a repetir, por lo cual urgió a las autoridades inculcar en la población una cultura de prevención que, lamentablemente, no mejora al ritmo del conocimiento científico y tecnológico, dijo al recordar que nuestro planeta es dinámico como se ve en las placas tectónicas que están en movimiento desde hace 250 millones de años.

“Los movimientos no cesarán mientras la Tierra tenga vida, porque cada movimiento de las placas tectónicas genera sismos y erupciones volcánicas para liberar el calor y la energía que concentra”.

Al recordar que en 1962 el gobierno, las autoridades y la población pasaron por alto la advertencia de que un gran bloque de hielo estaría próximo a caer, reiteró su llamado a favor de una política preventiva, porque el Perú está en una zona donde está la cordillera más joven a nivel global que crece 4 milímetros al año y, por lo tanto, existe un mayor dinamismo y presencia de actividad sísmica.

“El 10 de enero de 1962 el desprendimiento de los bloques y hielo sobre la quebrada de Ranrahirca fue efecto de la gravedad; pero el aluvión de 1970 fue como consecuencia del sacudimiento de 7.8 ° en la Escala de Richter, con epicentro a 44 kilómetros al suroeste de Chimbote. El aluvión movilizó 40 millones de toneladas de hielo, lodo, barro y rocas a una velocidad de 400 kilómetros por hora”, añadió Tavera.

Precisamente, la mesa redonda, que estuvo a cargo del ingeniero Elías Tapia Julca, fue organizada bajo la interrogante ¿Estamos preparados para otro 31 de mayo de 1970? , además, como desde hace mucho lo vienen advirtiendo los sismólogos, en cualquier momento el Perú podría sufrir un sismo devastador.

Certificación obligatoria

Durante el mismo evento el ingeniero Carlos Zavala Toledo, director del Centro Peruano-Japonés de Investigación Sísmica y Mitigación de desastres, planteó que como parte de las medidas de prevención, es urgente que por ley se disponga que quien busca ser elegido gobernador de una región, alcalde u regidor o tente algún cargo público de decisión, tiene que ser diplomado en gestión de riesgo de desastre.

“Y no solo los postulantes a los cargos antes indicados, sino también quienes pretenden ser congresistas e inclusos ministros. Los esfuerzos científicos que se realizan en el país necesitan el apoyo y respaldo de quienes toman decisiones. La ley debe incluir el conocimiento sobre gestión de riesgos de desastres. el Perú necesita gente con conocimientos en este tema”, agregó Zavala.

En su exposición comentó que en los lugares donde ha explosionado el Covid-19, las más emergentes y populares, consideradas como zonas roja, existe un alto riesgo sísmico con mucho peligro de pérdida de vidas humanas y viviendas.

Señaló que en esos lugares se advierte las construcciones informales, donde hay corredores de dos metros entre casa y casa donde, en caso de un sismo de gran magnitud como el que se prevé ocurra en Lima, pueden convertirse en trampas para miles de vecinos.

“Es por eso que demandó que quien quiere ejercer un cargo público, debe ser diplomado en gestión e riesgo de desastre, porque ellos van a ser los que decidan sobre las licencias de construcción o los lugares donde se edificarán viviendas”,  enfatizó al recordar que el que el 70% de nuestra población construye en zonas vulnerables y de manera informal.

Medidas urgentes

Los que toman decisiones –señaló Zavala Toledo- tienen que impedir que la población construya en zonas de huaicos y quebrada, o que, sin ningún criterio técnico ni conocimiento geológico, edifique en suelos blandos, cerca al mar, a algún lago o donde hay un volumen alto de napa freática que pondrá en riesgo la vida de los ocupantes del inmueble.

Durante el evento virtual, que fue seguido mediante las redes por un importante número de internautas, el ingeniero Juvenal Medina Rengifo, jefe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgos de Desastres, opinó que el terremoto de 1970 constituye un hito importante para evaluar los cambios que ha habido en nuestra institucionalidad en la prevención de desastres y las consecuencias que generan.

El disparador

“La tarde del 31 de mayo de 1970 un conjunto de fenómenos naturales dieron origen a uno de los peores desastres de nuestra historia, pero el gran disparador de la tragedia fue el terremoto de 7.8°. Ahí se pusieron en evidencia nuestras carencias pero también nos permitió saber cómo funciona nuestro territorio”, dijo.

A entender de Zavala Toledo, en el país existen instrumentos técnicos normativos para impulsar las medidas frente a los riesgos de desastre, considerados como una política de Estado y que han sido vistas en el Acuerdo Nacional, como la prevención frente a los fenómenos naturales, las gestiones correctiva y reactiva de riesgos; mediante esta última las instituciones afines preparan a la población en como mitigar los efectos de los fenómenos naturales.

“La idea central es que los riesgos se pueden prevenir y reducir actuando oportunamente, para lo cual es necesario el cambio de hábitos y costumbres de la población y, especialmente, en que todos, sin distinción alguna deben cumplir con la ley”, acotó Zavala.

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