TORMENTA DE IDEAS

Jorge Zevallos – Quiñones Pita

Dos Autogoles del Discurso Presidencial

Una larga lista de promesas sin explicar cómo se materializarían. Eso ha hecho Pedro Castillo, copiando los estilos aburridos de Ollanta Humala y Martín Vizcarra. No es el primer cajamarquino que llega al poder supremo. Ya lo había hecho el general Miguel Iglesias en 1883, durante aquel saqueo y apoderamiento chileno que los textos históricos llaman con piedad «La Guerra del Pacífico».

La generalidad del discurso indicaría que se sigue armando un plan de gobierno más sostenido. Sin embargo, la insistencia de la asamblea constituyente, la elección de Guido Bellido como Primer Ministro, con discutida vocación democrática por sus presuntas simpatías por figuras terroristas y la notoria falta de destreza técnica o cv de los nuevos ministros, es un aparente desastre que deberá ser corregido por el congreso, sin pisar el probable palito tendido («2 faltas de confianza, disolución del congreso»).

Pedro Castillo es el responsable de la política general del gobierno. Todo lo que se norme o quiénes ocuparán los cargos más sensibles será por obra y gracia suya. Sea por desconocimiento o por gratitud a su alojador político, ha hecho suyo buena parte del feroz ideario de Perú Libre del 2020. Su juramento del 28 lo ata a los principios de la constitución vigente, si no, Dios y la patria se lo demanden. Al grano:

1)«Somos cuna desde hace cinco mil años de civilizaciones y culturas trascendentales. En nuestras tierras florecieron importantes y extensos estados como el Wari y, luego, el Tawantinsuyo (…) Durante cuatro milenios y medio, nuestros antepasados encontraron maneras de resolver sus problemas y de convivir en armonía con la rica naturaleza que la providencia les ofrecía. Fue así hasta que llegaron los hombres de Castilla que con la ayuda de múltiples felipillos y aprovechando un momento de caos y desunión, lograron conquistar».

Y las civilizaciones norteñas Mochica, Chimú, Tallán, Vicus, Cupisnique?. Me sorprendió que el flamante presidente no las mencionara, siendo él –como yo- descendiente de ellas, pero ahora caigo. El discurso ha debido ser elaborado en los cuarteles radicales de Perú Libre y quizás, redactado por el mismo Cerrón. La elección de dos culturas precolombinas con radio de influencia en el sur y centro del Perú, son una prueba de mi aseveración.

Es idílica y falsa la tesis de la bondad social en el antiguo Perú. Cada cultura tuvo que expandirse y avasallar a aquellas otras que no acataran el nuevo orden establecido, como siempre ha ocurrido en el mundo hasta la aceptación mayoritaria del sistema democrático, la presión de la comunidad internacional y la expansión de los derechos humanos. Es conocido que el ejército incaico con Huayna Cápac a la cabeza, atacó y humilló a nuestros antepasados chimús, despachándose con miles de ejecuciones, como castigo por la falta de sumisión.

Tampoco es gratuito que, con la llegada de nuestros otros antepasados españoles (Castillo y Cerrón descienden de ellos) los caciques locales vieron una oportunidad para unirse a estos nuevos aliados y derrotar a un sistema político que consideraron harto injusto. No existe ningún documento antiguo que diga lo contrario. España era una de las potencias mundiales en el siglo XVI y al conquistar el Perú trasplantó todas sus instituciones jurídicas y económicas y su estructura burocrática. Tales figuras fueron también incorporadas al naciente gobierno del Perú porque se decidió colonizar este enorme territorio con la ayuda de una serie de autoridades y figuras jurídico-administrativas y en todo ese proceso se fue gestando el concepto histórico de nación.

Y por eso somos los que somos, mestizos y esto es exactamente lo mismo que ha sucedido en Europa. Por citar un ejemplo, los españoles son fruto del cruce con conquistadores africanos (los árabes los dominaron varios siglos) romanos, bárbaros y así ad infinitum. Más allá de color de la piel, cabellos u ojos, todos estamos mezclados. Difícilmente existen personas en Europa o en América que puedan ostentar documentadamente una pureza racial. En consecuencia, este extremo antiespañol del discurso presidencial peca de demagógico y coquetea con los discursos de odio que circulan entre nosotros. Castillo gobierna «para todos los peruanos». El estadista debe desplazar al militante.

2)«Estamos dispuestos a recuperar la soberanía sobre todos nuestros recursos naturales porque muchos, hoy en día, están en manos extranjeras, con contratos que tienen garantía de estabilidad tributaria. Esa es una de las razones principales que nos obligan a buscar una nueva Constitución Política que, entre otras cosas, permita adecuar los contratos a las cambiantes circunstancias del mercado internacional».

Una metida de pata. Los recursos naturales del Perú son patrimonio de la nación. El estado es soberano en su aprovechamiento. Es la conocida teoría del dominio eminente plasmada en el artículo 66 de nuestra constitución. Una norma férrea que le permite al estado otorgar contratos de licencia para el petróleo y concesiones para los recursos minerales y revocar tales acuerdos cuando se incumplan las cláusulas que firmaron las empresas interesadas.

Los contratos de garantía de estabilidad tributaria se crearon, precisamente para evitar que los estados africanos y latinoamericanos -inmersos en golpes de estado, revoluciones utópicas y cambios radicales de gobierno- se la agarraran con los inversionistas extranjeros, cambiando caprichosamente las reglas de juego a fin de contar con liquidez de coyuntura. Por el contrario, estos contratos atraen a las empresas porque tendrán reglas de juego duraderas que vayan a tono con los cronogramas empresariales, timing, etc.

Las cambiantes circunstancias del mercado internacional efectivamente existen, pero se rigen por lo que acontezca en la aldea global, por las turbulencias financieras, por las plazas bursátiles y mercados de los metales y ahora por la pandemia mundial del covid19. Ninguna constitución del mundo podría regular esos veloces y constantes cambios. Pretender hacerlo es como sacar una ley manteniendo vigente la felicidad para todos los peruanos.

Lo mejor que se puede hacer para atraer la inversión extranjera es proporcionar predictibilidad jurídica e instituciones fuertes y no «jugar a la comidita» con las normas constitucionales. La ideología radical de Perú Libre es una aventura irresponsable. Ya se puso en práctica en el Perú durante el velascato, con resultados económicos de terror. Por primera vez en el Perú, La izquierda ha llegado al poder por obra del voto popular. Tiene que hacer un buen gobierno o quedará nuevamente postrada durante décadas, en las próximas elecciones presidenciales. Un golpe de timón, Pedro Castillo.

 

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